La actividad turística de Ushuaia quedó en alerta ante la posibilidad de que navieras internacionales modifiquen sus rutas australes y desvíen cruceros hacia Punta Arenas, después de bloqueos en los accesos terrestres a la terminal portuaria que complicaron el desembarque y el abastecimiento durante el último fin de semana.

Cinco gremios empresariales trasandinos difundieron una declaración en la que advirtieron que la incertidumbre operativa pone en riesgo la temporada de cruceros 2026-2027. También cuestionaron la falta de un plan de contingencia por parte del Estado y señalaron que este tipo de episodios afecta a armadores que organizan sus itinerarios con meses e incluso años de anticipación.

Las entidades plantearon que la ausencia de garantías de seguridad y continuidad operativa podría derivar en cancelaciones de recaladas y debilitar la posición del puerto fueguino frente a Punta Arenas, que aparece como una alternativa para absorber eventuales desvíos en el Cono Sur y la ruta antártica.

El pronunciamiento fue firmado por la Cámara de Comercio y Otras Actividades Empresarias de Ushuaia, la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo (AAAVyT), la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego, la Cámara Hotelera Gastronómica y la filial fueguina de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT).

Las organizaciones dijeron además que tomaron conocimiento de comunicaciones enviadas a navieras y foros internacionales sobre eventuales paralizaciones en el recinto marítimo. Según advirtieron, una merma de escalas afectaría a agencias de turismo, transportistas, guías, gastronomía, hotelería y proveedores locales, además de poner en riesgo fuentes de trabajo y la sustentabilidad financiera de la terminal.

Para contener la situación, pidieron una audiencia urgente con el Gobierno provincial y la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) con el objetivo de establecer protocolos que aseguren corredores seguros para pasajeros, trabajadores, transportes y provisiones durante futuras movilizaciones.

Las cámaras aclararon que respetan los reclamos laborales de los portuarios, pero reclamaron que se canalicen sin interrumpir el flujo de naves. “No podemos permitir que las disputas políticas ni los conflictos que deben resolver las autoridades pongan en riesgo décadas de esfuerzo”, señalaron.