Las exportaciones argentinas de carne vacuna registraron un fuerte crecimiento en los primeros nueve meses de 2026, impulsadas por la mejora de los precios internacionales. En ese período, los ingresos avanzaron en varias categorías, aun cuando algunas cantidades exportadas mostraron subas más moderadas o bajas en determinados mercados.
En septiembre, el precio promedio de exportación fue de u$s6.855 por tonelada, un 18,8% más que en el mismo mes de 2025, aunque con una caída del 3,7% frente a agosto. La recuperación de valores comenzó a mediados de 2024, cuando el promedio había bajado a u$s3.740 por tonelada, y luego alcanzó un máximo cercano a u$s7.300 en mayo de 2026.
China se mantuvo como el principal destino de la carne bovina argentina. En septiembre absorbió el 68% del volumen exportado y, en el acumulado de enero a septiembre, concentró el 60,8%. Ese mes se enviaron alrededor de 30.000 toneladas de carne bovina congelada deshuesada por u$s181,1 millones, además de 18.800 toneladas de carne con hueso y huesos bovinos provenientes de la despostada, por u$s54,4 millones.
En conjunto, las ventas a ese mercado sumaron unos u$s235,5 millones en septiembre, equivalentes a cerca del 48% de la facturación total del mes. El precio promedio de la carne deshuesada enviada a China llegó a u$s6.033 por tonelada.
Sin embargo, entre enero y septiembre se exportaron 195.300 toneladas de carne congelada deshuesada a China, una baja del 15% frente al mismo período de 2025. También se informaron retrocesos en los envíos de ese producto desde Brasil y Australia hacia ese destino, del 22% y 20%, respectivamente.
En Estados Unidos, las exportaciones de carne bovina refrigerada y congelada alcanzaron unas 5.300 toneladas en septiembre, afectadas por la elevada utilización de los contingentes con preferencias arancelarias. Al 26 de octubre, Argentina había utilizado el 91,4% de la cuota anual de 20.000 toneladas y el 71,2% del cupo de otras 20.000 toneladas correspondiente al cuarto trimestre.
En ese mercado, el precio promedio de la carne refrigerada fue de cerca de u$s16.600 por tonelada, 7% más que en agosto, mientras que la carne congelada se mantuvo alrededor de u$s7.650 por tonelada.
Europa mostró una baja en las compras de carne refrigerada sin hueso, que en septiembre cayeron cerca del 18% hasta 5.200 toneladas. En el acumulado del año, los envíos hacia ese destino retrocedieron 8%, desde 44.900 toneladas entre enero y septiembre de 2025 a 41.400 en igual período de 2026.
En contraste, Chile tuvo una mejora mensual del 24% en septiembre, con 2.100 toneladas de carne refrigerada sin hueso, aunque en los primeros nueve meses del año los envíos acumularon una baja del 15%.
En el balance de enero a septiembre, las exportaciones de carne bovina congelada deshuesada alcanzaron 317.200 toneladas y u$s2.183,7 millones, con subas del 5,6% en volumen y del 37,5% en facturación. La carne refrigerada sumó 89.600 toneladas y u$s1.200 millones, con aumentos interanuales del 5,2% y 32,2%, respectivamente. A su vez, la carne congelada con hueso y los huesos provenientes de la despostada totalizaron 142.300 toneladas y u$s402,3 millones, mientras que menudencias y preparaciones bovinas aportaron u$s222,8 millones.