El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que el Reino Unido tiene “poco más de 1000 días” para prepararse para una posible guerra y advirtió que Rusia representa una amenaza existencial para su país y para Europa.

En un artículo publicado en The Telegraph, Streeting sostuvo que el escenario de seguridad cambió y que el país enfrenta riesgos que van más allá de una guerra convencional. Mencionó, además, amenazas vinculadas con el terrorismo patrocinado por Estados, los sabotajes y otros actos hostiles capaces de alterar la vida cotidiana y sembrar miedo en la población.

El funcionario británico señaló que la prioridad del Gobierno es “garantizar que el Reino Unido esté preparado para librar una guerra y ganarla”. También aseguró que impulsan “el mayor aumento sostenido del gasto en defensa desde el fin de la Guerra Fría” y dijo que buscan alcanzar el objetivo de gasto fijado por la OTAN.

Streeting reconoció que la defensa británica “todavía no se encuentra al nivel necesario” y planteó la necesidad de fortalecer a las Fuerzas Armadas con más recursos, personal y equipamiento, además de consolidar las alianzas con la OTAN y Estados Unidos.

En paralelo, el Gobierno británico difundió una campaña de preparación ciudadana que recomendó almacenar comida, agua embotellada y suministros de primeros auxilios ante posibles ciberataques, desastres naturales o terrorismo apoyado por estados hostiles. La iniciativa fue presentada bajo el lema de un “diálogo nacional sobre resiliencia”.

Streeting también advirtió que los ataques cibernéticos serán más frecuentes y vinculó esos riesgos con el avance de la inteligencia artificial. Sus declaraciones se conocieron luego de fallos de seguridad en el lenguaje de programación PHP, que derivaron en el cierre temporal de varios servicios digitales gubernamentales en el Reino Unido.