TV Globo anunció que restringirá los desplazamientos de los candidatos en el estudio para el último debate antes del balotaje en Brasil, previsto para las 21:20 hora argentina. La medida se tomó después de que, en el encuentro anterior, Flávio Bolsonaro apareciera con frecuencia detrás de Lula mientras el presidente hablaba.

En los días previos, el senador trabajó su participación junto a asesores y estrategas de marketing. Entre quienes colaboraron estuvieron el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, en temas de infraestructura, y Guilherme Derrite, senador electo por ese estado, en materia de seguridad pública.

Lula concentró parte de su preparación el jueves 22 con integrantes de su equipo político y de comunicación. Participaron el jefe de la Secretaría de Comunicación Social, Sidônio Palmeira; el senador Camilo Santana; el gobernador de Piauí, Rafael Fonteles; y Rui Costa, senador electo.

Antes del debate, ambos candidatos firmaron un acuerdo para levantar recíprocamente el secreto bancario, fiscal y telefónico propio, de sus familiares y de empresas vinculadas a sus entornos. El compromiso fue formalizado ante el Tribunal Superior Electoral en medio de acusaciones cruzadas por presuntos hechos de corrupción.

La propuesta surgió de un desafío lanzado por Lula durante el debate del domingo, cuando propuso abrir sus registros personales y los de su entorno si Flávio hacía lo mismo. Tras las negociaciones entre ambas campañas, se acordó que la información se publicará de manera simultánea en un portal de acceso público, una vez que los organismos correspondientes remitan los datos.

Para avanzar, las autoridades deberán solicitar información al Banco Central, las entidades financieras, la Receita Federal y las compañías telefónicas. Las campañas fijaron como plazo las 23.59 del jueves para presentar las autorizaciones pendientes que permitan acceder a los registros de terceros.

Flávio había condicionado su aceptación a que la medida también incluyera información sobre el entorno del presidente. Entre sus pedidos figuran los gastos de la tarjeta corporativa de la Presidencia desde 2023, la agenda de la primera dama, Janja Lula da Silva, y los registros de visitas de los hijos del mandatario al Palacio de la Alvorada. También reclamó datos sobre el uso de helicópteros oficiales y los vínculos del Gobierno con el exbanquero Daniel Vorcaro.

La campaña oficialista aceptó esas condiciones y presentó una nueva declaración ante el Tribunal Superior Electoral. Camilo Santana afirmó que el presidente había accedido a todos los requerimientos y reclamó que Bolsonaro autorizara la apertura de sus registros y los de sus familiares dentro del mismo plazo.

La desinformación también quedó en el centro de la disputa. Ambos espacios se acusan mutuamente de difundir noticias falsas a gran escala, mientras una petición en línea que reunió más de un millón de firmas pidió que TV Globo rectifique en directo a los postulantes cuando hagan afirmaciones falsas.

El miércoles, durante un acto en Fortaleza, en el noreste de Brasil, Flávio denunció la circulación de “un montón de fake news”. Entre los ejemplos mencionó las versiones que indican que pretende eliminar programas sociales para cumplir su promesa de recortar el gasto público.