Luiz Lula da Silva y Flávio Bolsonaro protagonizan esta noche el primer debate presidencial en Brasil, a una semana del balotaje previsto para el domingo 25. El intercambio estuvo marcado por acusaciones cruzadas de corrupción, chicanas y referencias al presidente argentino, Javier Milei.

Durante el debate televisado por Band, ambos candidatos se acusaron mutuamente de difundir mentiras. Lula cuestionó a su rival sobre una eventual adhesión al modelo de Milei, mientras que Bolsonaro respondió con una referencia a Nicolás Maduro.

El primer eje de discusión fue la seguridad pública. Bolsonaro afirmó que, a partir de enero, declarará “la guerra al narcoterrorismo”, con leyes más duras y una política para recuperar territorios dominados por el crimen organizado. Lula, en tanto, sostuvo que una ley en debate en el Congreso enfrentará al delito y garantizará protección para la comunidad.

Más tarde, el intercambio giró hacia la economía, la salud pública y la pandemia de coronavirus. Bolsonaro dijo que Brasil ya eligió el cambio y prometió medidas para atender a personas endeudadas y carenciadas. Lula, por su parte, planteó que su propuesta apunta a crear empleo de calidad con impulso a la economía digital y verde, además de promover la formación profesional de jóvenes.

El cruce subió de tono cuando los candidatos se acercaron en el escenario y se lanzaron nuevas acusaciones. Lula cuestionó al senador por presuntos manejos de fondos y por la compra de su casa, mientras Bolsonaro lo acusó de corrupción y de difundir noticias falsas. También hubo menciones a la familia Bolsonaro, a Jair Bolsonaro y a una causa que involucra a personas del entorno del oficialismo brasileño.

En otro tramo, Lula insistió con preguntas sobre el vínculo de Bolsonaro con Estados Unidos, las tierras raras y un eventual alineamiento con la Casa Blanca. Bolsonaro negó ocultar información y aseguró que no tiene nada que esconder.

Las últimas encuestas le daban una leve ventaja a Bolsonaro, referente del Partido Liberal, frente al mandatario y líder histórico del Partido de los Trabajadores (PT). En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo 47% contra 45% de Lula.