Francia atraviesa una nueva ola de protestas con la participación de los Chalecos Amarillos, sindicatos, estudiantes y organizaciones universitarias. En ese marco, las autoridades informaron más de 200 detenidos y registraron más de 900 policías heridos desde el inicio de las movilizaciones, según lo expuesto por el primer ministro Sébastien Lecornu.

Lecornu afirmó este jueves que el Gobierno temía disturbios durante las protestas y describió el clima político como de “crisis permanente”, en alusión a las guerras, la inflación y los problemas vinculados al poder adquisitivo. También sostuvo que las protestas figuran entre las más violentas de las últimas décadas.

El Gobierno acusó al partido La Francia Insumisa de impulsar las movilizaciones, una acusación que esa fuerza rechazó. En paralelo, el presidente Emmanuel Macron pidió el viernes “calma y respeto” y remarcó que el derecho a manifestarse debe ejercerse sin agresiones ni daños a personas o bienes.

En París, el prefecto de Policía, Patrice Faure, prohibió manifestaciones en varios puntos estratégicos de la capital entre las 07:00 y las 22:00 hora local. Las restricciones abarcan los alrededores del Palacio del Elíseo, Matignon y la avenida de los Campos Elíseos.

Entre los testimonios recogidos durante las protestas, un manifestante cuestionó el accionar policial y pidió poder movilizarse “pacíficamente”. Otro integrante de los Chalecos Amarillos dijo que buscaba a compañeros que se habían perdido entre la multitud y señaló que algunos del grupo sufrieron detenciones y la confiscación de su casco de construcción.

Una estudiante de 22 años de un profesorado de inglés explicó que participa por el costo de vida, la inflación, las becas estudiantiles y las ayudas a la vivienda congeladas. “Ninguna lucha es más importante que otra: estamos en una situación de emergencia”, sostuvo.

Las protestas estudiantiles volvieron a ganar fuerza este martes con bloqueos de establecimientos educativos y reclamos por mayor inversión, mejores condiciones de enseñanza y respuestas del Gobierno. En ese contexto, Greta Thunberg se sumó a una de las concentraciones en respaldo a los jóvenes.

En París, agrupaciones estudiantiles, sindicatos y organizaciones universitarias convocaron además a una marcha hacia la zona de Los Inválidos, cerca de las oficinas del primer ministro y del Ministerio de Educación.