Durante el evento TechCrunch Disrupt, los socios de Benchmark reconocieron que el avance de la inteligencia artificial está poniendo bajo presión la histórica regla de no respaldar a empresas rivales en el capital de riesgo.
La firma no planteó el fin de ese criterio, pero sí admitió que la velocidad con la que evolucionan las startups hace más difícil sostenerlo. Eric Vishria sostuvo que “la dura realidad es que cada empresa está evolucionando rápidamente”.
En esa línea, Chetan Puttagunta señaló que la baja en los costos de desarrollo de software está ampliando la ambición de los fundadores y empujándolos a competir en más frentes. “Es probable que esto ocurra más a menudo”, afirmó.
Peter Fenton, por su parte, describió la situación como “kryptonite” para los inversores y remarcó que la relación con las startups varía según el tipo de vínculo y el nivel de competencia entre compañías. Benchmark, dijo, se ubica cerca del extremo que prioriza la transparencia con los fundadores.