El Gobierno dio de baja el programa Remediar y lo reemplazó por un nuevo plan orientado a las enfermedades vasculares. La decisión fue fundamentada por el Ministerio en el cambio del perfil epidemiológico y en la necesidad de un instrumento específico para ese tipo de patologías.
De acuerdo con la norma, entre el 34% y el 40% de los adultos tienen hipertensión arterial, con niveles de control por debajo de las metas recomendadas. Además, las cardiopatías isquémicas y las enfermedades vasculares explican entre el 28% y el 32% de las muertes registradas en el país.
El plan prevé fortalecer las redes de atención del infarto agudo de miocardio y del accidente cerebrovascular, con protocolos, tiempos críticos de traslado y tratamiento, aplicaciones móviles para coordinar derivaciones, notificación obligatoria de los casos y la posibilidad de firmar convenios público-privados.
También incorpora líneas de acción para la insuficiencia cardíaca, la fibrilación auricular, las miocardiopatías, el pie diabético y la muerte súbita. En este último punto, propone ampliar los espacios cardioasistidos y crear un registro nacional de desfibriladores para georreferenciarlos y controlar su funcionamiento.
El texto señala que el plan está dirigido a toda la población, con foco en adultos para la detección y el tratamiento, y en niños y adolescentes para la promoción de la salud. Como el Programa SUMAR solo cubre a quienes no tienen cobertura, se plantea alcanzar acuerdos con obras sociales, el PAMI y las empresas de medicina prepaga para unificar estándares clínicos y de registro.
Ni el plan ni el nuevo listado de medicamentos implican erogaciones presupuestarias adicionales, según las resoluciones. El documento indica que se sostendrá en la reorganización de recursos existentes y en la reformulación del nomenclador del Programa SUMAR.