Cuatro muertos desde que comenzó la temporada de escalada de montañas

Ya no hay esperanzas de hallar con vida a los dos escaladores brasileños que desaparecieron el viernes 18 de enero en el Cerro Fitz Roy en medio de severas condiciones climáticas. Ese mismo día la montaña granítica de 3.400 metros de altura se cobró la vida de vida de un andinista checo. La lista de víctimas fatales asciende a cuatro en esta temporada porque a fines de diciembre pereció un argentino en otra elevación cercana a la localidad El Chaltén, el Cerro Solo.

Los organismos intervinientes en el rescate dispusieron en la antevíspera la finalización de los trabajos aéreos y terrestres de rescate de los brasileños Fabricio Amara y Leandro Ianotta, de 38 y 40 años, debido a la continuidad de las malas condiciones climáticas.

El diario Tiempo Sur señaló que la decisión se adoptó en la reunión mantenida entre personal de Gendarmería especializado en alta montaña (del Escuadrón 42), con integrantes del Parque Nacional Los Glaciares Zona Norte y miembros de la Comisión de Auxilio de El Chaltén.

Los mismos cotejaron fotografías previas al temporal registrado en los últimos días en la zona y posteriores al mismo, evaluando además las actuaciones prevencionales y los riesgos para los rescatistas, teniendo en cuenta que uno de ellos se lesionó al caer desde 30 metros cuando iban en búsqueda de los brasileños.

Voceros de los rescatistas afirmaron que “son muy pocas las probabilidades de encontrarlos con vida” debido a “bajísimas temperaturas por temporales con vientos huracanados” lo que se suma “la falta de experiencia y al poco equipamiento que llevaban, todo lo cual infiere que no hay posibilidad de que pudieran resistir en la montaña”.

ANDINISTA CHECO

En lo que respecta al cuerpo del escalador de la República Checa que falleció aparentemente por hipotermia, seguramente quedará en la misma montaña ya que se lo divisó en una zona virtualmente inaccesible y de alto riesgo para los rescatistas.

La víctima, identificada como Thomas Kudrna, de 37 años, descendía por la pared Este del Fitz Roy junto a un compañero, pero como consecuencia del temporal de ese día equivocaron la ruta que habían elegido y se desviaron hacia la pared Sur.

El compañero pudo llegar hasta la base de la montaña y luego alertar a las autoridades, confirmando que Kudrna había muerto y que su cuerpo había quedado en una zona muy alta de montaña de paredes casi verticales.

Luego la presidente de la Comisión de Auxilio de El Chaltén, Carolina Codó, había manifestado a El Patagónico que era imposible llegar a ese lugar, a unos 2.000 metros de altura, ni siquiera con helicóptero, debido a las paredes verticales.

TRAGEDIA EN CERRO SOLO

El primero de los muertos en las cumbres cercanas a El Chaltén fue un escalador argentino oriundo de Buenos Aires, Ignacio Mejean, de 29 años.

Junto a un compañero, el 30 de diciembre intentaba ascender el Cerro Solo de 2.120 metros de altura, situado a unos 16 kilómetros de la pequeña localidad cordillerana.

Se precipitó desde casi 40 metros pereciendo de manera inmediata y fue su compañero quien dio aviso a la Administración de Parques Nacionales, organismo en el cual se tramitan los permisos para ascender las montañas de esa zona.

También hizo saber que luego de haber realizado una capacitación, era la primera vez que Mejean encaraba un ascenso de esas características. Su cuerpo no pudo ser rescatado ya que quedó en un sitio de difícil acceso.