Senador santacruceño propone una rebaja en los combustibles

El senador nacional por Santa Cruz, José María Carambia, presentó un proyecto de ley que busca restablecer beneficios fiscales para la Patagonia y reducir la carga impositiva sobre los combustibles, con el objetivo de abaratar los costos para los consumidores y fortalecer la competitividad de las economías regionales.

La iniciativa propone modificar la Ley Nacional 23.966 para que Santa Cruz, Tierra del Fuego, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe, vuelvan a contar con un régimen impositivo diferencial sobre los combustibles líquidos.

Según explicó el legislador, la medida apunta a compensar las condiciones particulares que enfrenta la región patagónica, como las grandes distancias, las bajas temperaturas y los elevados costos logísticos. En ese sentido, sostuvo que el acceso al transporte no debe considerarse un lujo sino una necesidad para el desarrollo económico y social del sur del país.

El proyecto también contempla una reducción del 50% en la alícuota de los impuestos sobre los combustibles para el resto del territorio nacional. De acuerdo con Carambia, una disminución de la presión tributaria podría tener impacto en la inflación y en los costos de producción y transporte, ya que el precio del combustible incide de manera directa en gran parte de la economía.

Entre los fundamentos de la propuesta, el senador argumentó que los cambios introducidos en los últimos años fueron reduciendo la efectividad de los beneficios históricos para la Patagonia, afectando especialmente a sectores clave como el turismo, la pesca, el transporte y la logística. Por ello, plantea recuperar un esquema que permita mejorar la competitividad regional y promover nuevas inversiones.

La iniciativa ya ingresó al Senado y deberá comenzar su tratamiento en las comisiones correspondientes. Mientras tanto, el debate sobre el costo de los combustibles vuelve a instalarse en la agenda política, especialmente en las provincias patagónicas, donde el impacto del precio de la nafta y el gasoil tiene una incidencia mayor debido a las características geográficas y productivas de la región.