La gestión de Pablo Grasso vuelve a quedar en el centro de la polémica. Vecinos denunciaron públicamente en redes sociales que, por orden del intendente, se vandalizó el mural ubicado en el puente de la salida de Río Gallegos por Ruta 3, camino a El Calafate, donde se encontraba la imagen de Rafael Güenchenen, Secretario General del Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER).
Las fotos que circularon masivamente muestran cómo el rostro del dirigente sindical fue intencionalmente manchado con pintura. Para la comunidad, se trató de un acto vandálico con claras intenciones de dañar el trabajo realizado por miembros y colaboradores del SIPGER, quienes durante varias horas pintaron a mano alzada el mural como un símbolo de conducción, pertenencia y esfuerzo colectivo.
“Esto no es casualidad, es un ataque directo contra un símbolo sindical y social que incomoda al poder municipal”, expresaron en redes vecinos y referentes gremiales.
El hecho vuelve a exponer las prioridades del jefe comunal, cuestionado por dedicar recursos y energías a este tipo de maniobras en lugar de atender las necesidades urgentes de la ciudad: calles destruidas, servicios deficientes y barrios olvidados.
La indignación se multiplica en redes sociales y la lectura es contundente: cuando se intenta borrar con pintura el esfuerzo de los trabajadores, la memoria popular se fortalece todavía más.
0 comments