Preocupación de PyMEs en Santa Cruz por caída económica

La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) presenta los resultados  correspondientes al segundo trimestre del año de la Encuesta Provincial de  Actividad PyME (EPAP), un estudio que releva de forma sistemática la situación del entramado productivo local. El informe, elaborado a partir de datos  recabados entre el 10 y el 30 de julio refleja un escenario de fragilidad creciente  para las micro, pequeñas y medianas empresas de la provincia. 

Entre los datos más significativos del trimestre, se observa un retroceso claro  en el frente laboral. Solo el 8% de las empresas consultadas declaró haber  incorporado personal, mientras que un 32,6% indicó haber desvinculado  trabajadores. 

La presión financiera también se evidenció en el plano salarial. Un 62,8% de las empresas manifestó haber tenido dificultades para afrontar el pago del  medio aguinaldo, al tiempo que el 44,2% debió otorgar adelantos salariales  como mecanismo extraordinario para sortear las tensiones internas. Este tipo  de medidas, implementadas en un contexto de creciente incertidumbre, revela  la complejidad operativa que enfrentan las unidades productivas incluso para  cumplir con sus obligaciones estructurales básicas.

Otro dato del trimestre es la pérdida de rentabilidad generalizada. Mientras que  los costos operativos crecieron en promedio un 24,3% respecto al período  anterior, los precios de venta solo se ajustaron un 9,3%. Esta brecha forzó a  muchas empresas a absorber internamente el aumento de costos, lo cual  erosiona sus márgenes y compromete la sustentabilidad de sus operaciones. A  ello se suma un bajo nivel de utilización de la capacidad instalada, que  promedió apenas el 41,3%, en un contexto donde la demanda interna continúa  deprimida. 

En paralelo, el 68,6% de las firmas encuestadas reportó haberse endeudado  durante el trimestre, fundamentalmente para cubrir obligaciones corrientes  como el pago de impuestos, servicios y refinanciación de pasivos preexistentes. El endeudamiento no estuvo asociado a planes de expansión ni  a inversión productiva, sino al sostenimiento operativo básico. Esta situación se  ve agravada por los problemas de cobro reportados por el 67,4% de las  empresas, lo que genera cuellos de botella en la cadena de pagos y refuerza el  círculo de iliquidez. 

Consultadas sobre las condiciones necesarias para mejorar su desempeño, las  PyMEs santacruceñas fueron contundentes: el 75,6% reclamó medidas que  impulsen el consumo interno, el 74,4% pidió una reducción de la carga  impositiva y más de la mitad demandó políticas públicas activas y sostenidas. 

El diagnóstico empresarial se complementa con una lectura crítica del entorno  económico: el 84,9% considera que las medidas del Gobierno Nacional no  promueven el desarrollo de las PyMEs, mientras que el 65,1% afirma que el  Índice de Precios al Consumidor del INDEC no refleja adecuadamente la  evolución del costo de vida.

En relación con la apertura de importaciones, la evaluación es dispar. Si bien un 24,4% de los encuestados señaló que esta política perjudica a su empresa,  un 23,3% consideró que la favorece y un 52,3% sostuvo que no le genera un  impacto directo. Esta distribución de respuestas sugiere una heterogeneidad  estructural dentro del tejido productivo local, con distintos niveles de exposición  frente al comercio internacional. 

La EPAP continuará realizándose de forma trimestral, con el objetivo de brindar  un diagnóstico actualizado y riguroso que sirva como insumo para la toma de  decisiones públicas y privadas.