Una investigación de ciberseguridad identificó 319 extensiones maliciosas de Google Chrome que habían sido instaladas por 13,4 millones de usuarios en todo el mundo.

Las herramientas se presentaban como buscadores seguros, convertidores de PDF y otras aplicaciones útiles, pero modificaban la configuración del navegador sin que los usuarios advirtieran que sus búsquedas eran interceptadas.

De ese modo, los responsables podían registrar las consultas y obtener información sobre intereses y hábitos de navegación. Además, tenían la capacidad de modificar los resultados y enviar a los usuarios a páginas falsas, sitios diseñados para robar datos personales o portales que distribuyen programas maliciosos.

La investigación fue realizada por Socket, que señaló que estas extensiones comenzaban a operar cuando el usuario instalaba un complemento que parecía tener una función legítima. Una vez incorporado al navegador, alteraba el motor de búsqueda predeterminado y hacía que las consultas pasaran primero por un servidor intermediario controlado por los operadores.

En los casos analizados, las búsquedas terminaban en resultados reales de Yahoo y Bing, por lo que la maniobra podía pasar inadvertida. Los investigadores también advirtieron que esa modalidad permitiría vincular las consultas con un identificador único asignado al navegador.

Entre las extensiones identificadas figuran Safe Web Search, PDF Manual Finder, Safe Game Search, Predator Search, Fire Shield, Wise Ghost, Securify, Protecto y WatchTower. Otras mencionadas en la investigación son Search Direct, Get Weather Today, HermesTab, Yandex search, AI Search, Lucky PDF Converter, Manuals Finder, Package Tracking, Incognito Search Helper, AnswerBuddy, Best Free Maps, Get Maps & Directions y GPT for Chrome.

Según el informe, también se detectaron mecanismos para promocionar estas extensiones mediante anuncios en plataformas como Google Ads y Bidbrain, con el objetivo de lograr más instalaciones.

Los investigadores indicaron además que esta modalidad de manipulación de búsquedas se utilizaría desde hace aproximadamente una década y que, aun cuando algunas extensiones desaparecen de Chrome Web Store, surgen nuevos dominios y mecanismos para atraer usuarios.

Ante este escenario, recomendaron eliminar cualquier extensión sospechosa desde la sección de complementos de Chrome, revisar la configuración del buscador, restablecer el navegador si fuera necesario y realizar un análisis de seguridad con un antivirus actualizado. También sugieren cambiar las contraseñas si se ingresaron datos en páginas sospechosas y activar la verificación en dos pasos.