El gobernador Claudio Vidal participó este jueves en la sede de la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas de la firma de los acuerdos que establecen las condiciones para el reinicio definitivo de las represas sobre el río Santa Cruz.

En la reunión participaron representantes del Gobierno nacional, de la UTE a cargo de la obra y de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Allí se acordó la actualización y adecuación del plan de trabajo, las condiciones laborales y el cumplimiento de los convenios colectivos vigentes para esta nueva etapa.

Uno de los puntos centrales fue la firma de un acuerdo de trabajo entre el Gobierno de Santa Cruz y la UTE Gezhouba. El convenio establece el cumplimiento del esquema 90/10, que fija que el 90% de la mano de obra deberá ser santacruceña. Para eso, los trabajadores deberán acreditar su inscripción en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL) y su residencia efectiva en la provincia.

Además, el acuerdo prevé condiciones para promover la participación de empresas proveedoras de insumos y prestadoras de servicios radicadas en Santa Cruz. Las firmas que quieran participar deberán estar inscriptas en el Registro Único de Proveedores de Actividades Económicas (RUPAE) y cumplir con los criterios establecidos por el esquema 90/10.

De acuerdo con el material oficial, la reactivación de las represas implicará la generación de 1.800 puestos de trabajo directos y 2.200 indirectos en la provincia.

Con estos acuerdos, la gestión provincial busca que la continuidad de la obra tenga impacto en el empleo local, la participación de empresas santacruceñas y la actividad económica de la provincia.

Junto a Vidal estuvieron el jefe de Gabinete, Pedro Luxen; el ministro de Energía, Jaime Alvarez; el secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena; el diputado nacional José Luis Garrido; las intendentas Analía Farías, de Piedra Buena, y Juan Manuel Borquez, de Puerto Santa Cruz; la diputada provincial Fabiola Loreiro, y el coordinador provincial Adrián Suárez.