La visita del papa León XIV a Córdoba tendrá una misa central el martes 10 de noviembre en el predio de Fadea, donde se espera la presencia de 1,2 millones de personas.

Para la jornada, las autoridades preparan un operativo con 13.000 efectivos de fuerzas federales y locales, además de 300 colectivos gratuitos, 7.000 metros cuadrados de pantallas gigantes, 10.000 baños químicos y tres hospitales móviles.

También se registraron unos 7.800 voluntarios y cerca de 2.500 acreditaciones de prensa para cubrir la actividad. El espacio fue dividido en 58 cuadrantes y el monitoreo quedará centralizado en un Centro Unificado con representantes nacionales, provinciales y municipales, además de supervisión del Vaticano.

El traslado del pontífice desde el aeropuerto internacional Taravella hasta Fadea será en una cápsula cerrada. Después de la misa, se moverá en un vehículo cerrado hasta el centro de la ciudad, y el cambio al Papamóvil se hará en Colón y Santa Fe para su recorrido por las calles cordobesas.

El cardenal y arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, destacó el entusiasmo del papa por el viaje y dijo: “No viene a retar a nadie, viene a consolar”. También está previsto un almuerzo con referentes de la Iglesia argentina y un encuentro posterior en la Catedral de Córdoba.

Quienes asistan con acreditación podrán ingresar al predio desde las 18 del lunes 9 de noviembre. Las puertas quedarán abiertas durante toda la noche y la madrugada, y el acceso se cerrará a las 6 del martes 10, antes de la celebración.

La Municipalidad de Córdoba dispondrá de 300 colectivos gratuitos, divididos en 150 para la zona norte y 150 para la zona sur. El intendente Daniel Passerini advirtió que quienes utilicen ese servicio deberán caminar aproximadamente tres kilómetros hasta el predio.

La organización integral quedó a cargo de la productora cordobesa La Cúpula, en coordinación con el Arzobispado, el Gobierno provincial y la Municipalidad. La cifra estimada para el operativo ronda los US$10 millones.