La crisis de Flybondi dejó salarios impagos, cheques rechazados y reclamos de pasajeros que no pudieron viajar ni recuperar sus pasajes. La aerolínea de bajo costo pidió su concurso preventivo de acreedores tras una fuerte reducción de su estructura y de su flota.

Gabriel Mocho Rodríguez, consultor aeronáutico y exsecretario de Aviación Civil de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), afirmó que a la empresa le quedaron tres aviones y que devolvió diez a sus arrendadores.

Según describió, hay trabajadores que siguen sin tareas y sin cobrar, mientras otros despedidos recibieron cheques rechazados por falta de fondos. También señaló que persisten las deudas por salarios e indemnizaciones.

Rodríguez sostuvo además que los pasajeros compraron pasajes de buena fe y que ahora no pueden recuperar el dinero ni cambiar sus vuelos, porque la compañía ya no opera con normalidad ni tiene acuerdos con otras aerolíneas.

Entre los acreedores mencionó a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), Intercargo e YPF, además de pasajeros y empleados. En ese marco, consideró difícil que los reclamos puedan cobrarse si no hay bienes para rematar.

La dimensión de la crisis también se refleja en las cancelaciones: durante 2026, la compañía suspendió alrededor de 2.400 vuelos y afectó a unos 383.000 pasajeros.