Las protestas del sábado 17 de octubre en Francia, convocadas contra el aumento del costo de vida y las deficiencias en educación y sanidad, derivaron en disturbios, saqueos y choques con la Policía. En ese contexto, volvieron a aparecer referencias a los Black Bloc, una forma de protesta asociada a activistas vinculados con movimientos anarquistas, anticapitalistas y de extrema izquierda.
Lejos de ser una organización formal, los Black Bloc funcionan como una táctica de movilización. Reúnen de manera temporal a manifestantes que actúan coordinadamente y buscan dificultar su identificación. Entre sus rasgos más visibles está el uso de ropa negra, capuchas, máscaras y pañuelos para cubrir el rostro y mantener una apariencia uniforme.
Durante las marchas, suelen ubicarse al frente o en los márgenes de las columnas. Su estructura es descentralizada y puede variar de una protesta a otra. En algunos casos, recurren a la llamada acción directa, que puede incluir barricadas, daños a comercios, ataques contra símbolos del capitalismo y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Un informe del centro de investigación de la Gendarmería Nacional francesa indicó que estos grupos funcionan sin una jerarquía permanente, lo que dificulta identificar a sus integrantes y determinar responsabilidades individuales.
El origen de la táctica se remonta a Alemania Occidental en la década de 1980, especialmente a Berlín Occidental, donde grupos autónomos comenzaron a organizarse para resistir desalojos de viviendas ocupadas y enfrentar a la Policía. La denominación proviene del alemán Schwarzer Block, que significa “bloque negro”.
Con el tiempo, la modalidad se expandió a otros países europeos y ganó notoriedad internacional durante las protestas contra la Organización Mundial del Comercio en Seattle, Estados Unidos, en 1999. Aunque nació en Alemania, no está asociada a una nacionalidad específica y fue usada por activistas de distintos países.
En Francia, los Black Bloc tuvieron mayor visibilidad durante las protestas contra la reforma laboral de 2016 y en los enfrentamientos del 1 de mayo de 2018. También participaron en movilizaciones de los chalecos amarillos y en protestas contra reformas impulsadas por Emmanuel Macron.
En las manifestaciones del 17 de octubre de 2026, se identificó a manifestantes vestidos de negro y con el rostro cubierto en ciudades como París, Lille y Marsella. La cadena francesa TF1 señaló que algunos participaron en choques con las fuerzas de seguridad y realizaron pintadas con símbolos anarquistas y consignas contra la Policía.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, responsabilizó a sectores de la ultraizquierda por parte de la violencia registrada durante las movilizaciones. A la vez, las autoridades distinguieron a grupos de saqueadores que aprovecharon los disturbios para robar comercios, sin compartir necesariamente las motivaciones políticas de los Black Bloc.