El Ministerio de Salud y Ambiente articuló con el Ministerio de Seguridad una guía y un protocolo de intervención para ordenar el accionar ante internaciones en salud mental. El objetivo es garantizar los derechos de las personas usuarias y resguardar la seguridad de los equipos de trabajo.

La rúbrica del acuerdo estuvo encabezada por la ministra de Salud y Ambiente, Lorena Ross, y el ministro de Seguridad, Pedro Prodromos, con la participación técnica de la Subsecretaría de Salud Mental Integral.

El subsecretario de Salud Mental Integral, Mariano Rodas, explicó que se trata de una intervención excepcional cuando una persona presenta conductas que pueden implicar un riesgo para el personal de salud o para sí misma. En esos casos, se solicita una consigna policial para reducir ese riesgo dentro del dispositivo de internación.

El instrumento delimita las competencias de cada área y establece que las fuerzas de seguridad intervengan exclusivamente como medida de protección y resguardo ante situaciones excepcionales de riesgo, sin interferir en los criterios ni en el abordaje sanitario del equipo tratante.

Además, la medida busca evitar la estigmatización y la criminalización asociadas a la salud mental, y promover una atención integral basada en los derechos humanos y en la normativa vigente.

El protocolo también apunta a reducir los riesgos laborales, prevenir posibles situaciones de mala praxis y fortalecer las garantías de las personas internadas.

Como parte de este trabajo, ambas carteras impulsarán capacitaciones destinadas a profesionales de la salud y efectivos policiales, con el propósito de unificar criterios de intervención y mejorar los canales de comunicación en el territorio.

Rodas señaló que la guía busca dotar de herramientas a ambas partes para que el personal sanitario y el policial estén resguardados, y que se complementará con instancias de capacitación conjunta.