José Ramiro Kroeger, histórico propietario del bar Los Vascos de Río Gallegos, murió el martes 20 de octubre por la noche a los 96 años. Estaba internado en el Hospital Regional de Río Gallegos por una neumonía.

Nacido en Castro, en la isla de Chiloé, Chile, llegó a la Argentina a los 16 años. Tras trabajar en el campo y en un hotel de San Julián, se instaló definitivamente en la capital santacruceña.

El 1 de septiembre de 1958 abrió el tradicional bar ubicado en la esquina de la avenida Néstor Kirchner y Santiago del Estero. Con el tiempo, el local quedó ligado a la historia de la ciudad y a varias generaciones de vecinos.

En sus primeros años, Los Vascos también funcionó como pensión, con alojamiento y comida. Entre sus clientes había trabajadores del frigorífico Swift, además de empleados de distintas empresas.

En una de las últimas entrevistas que dio, Kroeger repasó su historia de vida, desde su infancia en Chile hasta su llegada a Río Gallegos. Contó que llegó al país con el deseo de construir un futuro propio y que buscó convertirse en su “propio jefe”.

También recibió distintas distinciones por su trayectoria, entre ellas el reconocimiento Enrique Cresto del Senado de la Nación, que obtuvo el 19 de octubre de 2017, además de homenajes de la Cámara de Diputados y de la Municipalidad de Río Gallegos junto con el Concejo Deliberante.

Su historia también incluyó recuerdos de la Guerra de Malvinas. En 1982 fue elegido jefe de manzana y tuvo la tarea de recorrer la zona durante la noche para verificar que no hubiera luces encendidas. Más tarde, en 2016, pilotos de la V Brigada Aérea regresaron a Los Vascos para homenajearlo.

Con su muerte, se despide una figura estrechamente vinculada a uno de los bares tradicionales de la capital santacruceña y a una parte de la memoria cotidiana de Río Gallegos.