El riesgo país local volvió a subir y se acercó a los 680 puntos, en un contexto en el que la deuda emergente mostró algo de alivio externo, pero los bonos argentinos no acompañaron esa mejora.

Desde PPI repasaron que, la semana pasada, mientras los bonos Globales perdían terreno, el ETF EMB, que mide la deuda emergente, avanzó 0,4% en el mismo período. La recuperación de esos mercados se dio en línea con una baja de alrededor de 15 puntos básicos en la tasa de los Treasuries a 10 años.

“Esto alivianó la presión sobre el segmento y permitió un rebote de la deuda soberana de riesgo elevado en la semana. Sin embargo, ese respiro externo no se trasladó a los bonos argentinos”, señaló PPI.

La firma también indicó que la comparación se vuelve más evidente al ajustar el movimiento por el alto beta de los Globales. Según su cálculo, el precio promedio ponderado de esos títulos retrocedió 1,7% en la semana, cuando el impulso externo habría justificado una suba de 0,6%.

“Con este movimiento, la brecha acumulada desde julio entre ambas medidas llegó al 5%”, agregaron desde PPI, al remarcar el peso de factores locales sobre las cotizaciones.

Desde Cohen plantearon que el mercado “aisló el problema” y que, pese a la mejora externa y a datos locales que consideraron aceptables, el spread se amplió. “Lo que se cotiza no es la solvencia en pesos, que el superávit demuestra mes a mes, sino la capacidad de conseguir los dólares de 2027”, expresaron.

Por su parte, Bagattini sostuvo que puede hablarse de un desacople en el movimiento reciente, aunque consideró que eso no alcanza para afirmar que la deuda argentina dejó de responder al contexto internacional. También señaló que una búsqueda de refugio puede favorecer a los Treasuries y perjudicar al mismo tiempo a los bonos de mayor riesgo.

Para ese analista, una tasa internacional más baja abre una oportunidad, pero Argentina necesita fortalecer la confianza en su capacidad de pago. Entre los factores centrales mencionó la acumulación de reservas, la continuidad del equilibrio fiscal y el financiamiento de los próximos vencimientos.