El fenómeno de El Niño sigue impactando sobre el territorio argentino y en los próximos días traerá nuevas lluvias, tormentas, nevadas y crecidas de ríos, con efectos diferenciados según la región.
La situación más comprometida se registra en el Litoral. En Corrientes, el río Paraná alcanzó los 6,91 metros en la ciudad capital, a solo nueve centímetros del nivel de evacuación. Defensa Civil informó 646 personas entre evacuados y autoevacuados en esa provincia. En Itatí, 110 personas de 43 familias fueron alojadas en centros de evacuación.
La jefa del sector de Hidrología, María Alejandra Cristanchi, advirtió que “El Niño recién empieza, se intensificará entre octubre y febrero”. En Goya, el puerto pasó a etapa de alerta al marcar 5,28 metros. En Chaco, se dispuso alerta roja para sectores fuera del sistema de defensas ante la posibilidad de que el nivel alcance los 7,50 metros.
Además, las lluvias en los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul, sumadas a las registradas en la Mesopotamia argentina, alimentan el aumento de los ríos de la Cuenca del Plata. Incluso si cesan las precipitaciones en el país, el agua que baja desde Brasil mantendrá altos los caudales.
Matías Fischer, del departamento técnico de Yacyretá, sostuvo que las crecidas forman parte de un ciclo natural que ocurre cada tres a siete años y remarcó que se están tomando medidas operativas para manejar los vertederos y mantener los niveles del embalse. También señaló que coordinan con otros sistemas, como Itaipú, para anticipar descargas y avisar a las poblaciones ribereñas.
En el oeste del país, el Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas por nevadas persistentes de entre 15 y 30 centímetros en la cordillera de Mendoza y San Juan. También se esperan lluvias en el sur mendocino y el oeste de La Pampa, con acumulados de 20 a 40 milímetros, y en el norte de Neuquén, con entre 10 y 20 milímetros.
Para el martes, una baja presión aislada sobre el Pacífico podría generar tormentas en el centro del país, con posibilidad de granizo y actividad eléctrica.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires y el centro-este, las máximas se mantendrían entre 3 y 5 grados por debajo del promedio para octubre. El ingreso de aire frío del fin de semana provocó heladas agronómicas tardías, con riesgo para cultivos que ya habían brotado o florecido.
Los meteorólogos Marcelo Madelón y Cindy Fernández coincidieron en que el fenómeno impactará durante el resto de 2026 y los primeros meses de 2027, con una señal más visible en el norte y centro-este del país, especialmente en el Litoral y la Mesopotamia.