Lula da Silva recorta la desventaja frente a Flávio Bolsonaro en las encuestas de cara al balotaje del 25 de octubre y mejora su posición entre quienes se abstuvieron o votaron en blanco en la primera vuelta, de acuerdo con un sondeo divulgado el jueves y con análisis de especialistas.
La última encuesta de Datafolha muestra que el candidato del Partido Liberal obtiene el 51% de los votos válidos, contra el 49% del actual presidente y líder del Partido de los Trabajadores. Con ese resultado, la pelea aparece como un empate técnico.
Los primeros sondeos publicados después de la primera vuelta habían anticipado una ventaja de más de cuatro puntos para el senador y primogénito de Jair Bolsonaro. Sin embargo, en la ronda inicial del 4 de octubre, Bolsonaro terminó arriba con el 47% de los sufragios frente al 45% de Lula.
La campaña del presidente apunta ahora a los más de 33,4 millones de personas que no votaron en el primer turno, además de quienes sufragaron en blanco o anularon su voto. En ese grupo, Lula aparece mejor posicionado que su rival, aunque persiste la duda sobre cuántos irán efectivamente a votar.
“Entre los que votaron en blanco o nulo, o se abstuvieron en el primer turno, Lula ahora tiene una delantera significativa sobre Flávio”, señaló el analista Antonio Lavareda, presidente honorario de la Asociación Brasileña de Investigadores Electorales.
Ambos candidatos tienen previsto debatir el domingo por la noche en el canal Band.
La encuesta también registró movimientos en la intención de voto no válida y entre los indecisos: los blancos y nulos pasaron del 5% al 6%, y los indecisos del 1% al 2%.
Según el relevamiento, Bolsonaro lidera en la región sudeste, entre la clase media, en el sur, entre los evangélicos y entre los hombres. Lula, en cambio, aparece al frente entre los sectores de menores ingresos, entre los católicos, en el electorado con menor nivel educativo, en el nordeste y entre las mujeres.