La negociación entre La Libertad Avanza y el PRO atraviesa un momento de enfriamiento, en un escenario marcado por la interna del macrismo y la falta de un interlocutor único con poder real para cerrar acuerdos.

En ese armado, Karina Milei y sus laderos, Martín y “Lule” Menem, observan cómo dentro del PRO conviven distintas posiciones y liderazgos. Mauricio Macri y Karina habían recomenzado el vínculo con una llamada de unos 30 minutos, pero desde la cuarta reunión de la mesa bilateral, hace casi tres semanas, no hubo un nuevo encuentro en Casa Rosada.

En la última reunión, realizada el 24 del mes pasado, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis admitieron que estaban lejos de un acuerdo electoral. Al mismo tiempo, la agenda parlamentaria funcionó como una vía alternativa de entendimiento: los macristas acompañaron la reforma del Banco Central y valoraron los cambios introducidos por el Gobierno en el dictamen de discapacidad.

La discusión volvió a tensarse con el Presupuesto 2027. El capítulo VI derogaba parcialmente la ley de Emergencia en Discapacidad y eliminaba los aranceles únicos del Nomenclador de Prestaciones Básicas. La propia Patricia Bullrich planteó que el tema no había sido discutido en la mesa política oficialista. Luego, un dictamen negociado por Martín Menem con aval de Karina reunió 42 firmas de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR.

En la Ciudad de Buenos Aires, la disputa es más profunda. El PRO gobierna hace dos décadas y La Libertad Avanza busca ganar peso propio. Pilar Ramírez, presidenta de LLA porteña y dirigente cercana a Karina Milei, incluso dijo que no se sabe si compartirán el proyecto de Ciudad y sostuvo que este sería el último presupuesto que presentará Jorge Macri.

La interna del PRO también incluye la tensión entre Mauricio y Jorge Macri. Para el fundador del partido, el objetivo es conservar la hegemonía sobre el bastión porteño. Sus críticos, entre ellos Horacio Rodríguez Larreta, ven al jefe de Gobierno como un posible candidato alineado con Milei. En ese contexto, la duda que persiste en la Casa Rosada es quién tiene margen real para comprometer al PRO en un eventual acuerdo de 2027.

A esa incertidumbre se suma Hernán Lacunza, que ratificó su candidatura presidencial por el PRO y dijo contar con el respaldo de Mauricio Macri. También planteó que el partido compita separado de La Libertad Avanza, defendió las PASO y rechazó cerrar acuerdos antes de la competencia. Este miércoles presentó su candidatura en Neuquén como una alternativa a la polarización.

En el oficialismo consideran que, aun sin una figura fuerte, una lista amarilla pura podría complicar a Javier Milei en la primera vuelta de 2027, en un escenario de caída en las encuestas y con el balotaje como horizonte.