El operativo Río Gallegos en Orden estuvo en el barrio Juan Pablo II, donde las distintas inspectorías municipales realizaron un nuevo relevamiento territorial junto a vecinos y personal del CENIN. El barrio fue elegido tras una queja de los vecinos por presencia de chatarra.
La jornada es parte del plan impulsado por el intendente Pablo Grasso y coordinado por la secretaria de Gobierno, Sara Delgado, que comenzó en agosto y ya pasó por distintos puntos de la ciudad. El primer operativo se realizó en APAP y luego continuó en Nuestra Señora del Carmen, San Martín y Belgrano, en el casco viejo, donde participaron más de 30 inspectores y se relevaron más de cien situaciones. Posteriormente, el programa llegó a los barrios Evita y Gaucho Rivero.
La decisión del intendente Pablo Grasso es llevar al mismo territorio a las distintas inspectorías municipales para que puedan trabajar sobre los problemas que aparecen en cada barrio. Tránsito, Control Animal, Comercio, Bromatología, Inspecciones Generales y las áreas vinculadas al ordenamiento urbano intervienen de acuerdo con las situaciones que encuentran. La experiencia de las primeras recorridas permitió detectar desde perros potencialmente peligrosos sueltos y minibasurales hasta irregularidades comerciales, vehículos sin seguro, construcciones sin autorización y acumulación de chatarra.
En esta ocasión, el barrio Juan Pablo II fue elegido tras que desde la junta vecinal hicieran público un reclamo por la proliferación de espacios que acumulan chatarra en las veredas. Por eso, este jueves el recorrido se hizo junto a residentes del sector, que acompañaron a los equipos municipales.
Para la secretaria de Gobierno, Sara Delgado, “la información que nos aportan los vecinos y vecinas es fundamental para que el Municipio pueda intervenir con mayor precisión y con menos burocracia”.
El programa también incorporó una herramienta informática para registrar las situaciones detectadas y hacer su seguimiento. Cada intervención queda vinculada con el lugar, el área responsable y el estado en que se encuentra, permitiendo saber qué fue resuelto y qué continúa pendiente. El objetivo es que los relevamientos sucesivos permitan construir un diagnóstico propio de la ciudad y detectar qué problemas se repiten en cada sector.
El recorrido junto a los vecinos permitió ponerle nombre y lugar a los problemas. En la calle Crucero General Belgrano, los vecinos plantearon su preocupación por la enorme acumulación de basura y chatarra, además de la presencia de perros sueltos y situaciones de desborde cloacal en viviendas que todavía no tuvieron reparación.
Los inspectores ingresaron también a locales dedicados a la compra de metales y desarmaderos para verificar las condiciones en las que funcionan, mientras que en distintos puntos del sector se notificó a propietarios por perros sueltos o mantenidos en condiciones inadecuadas. La recorrida continuó por la calle que divide Juan Pablo II del barrio Marina, donde los vecinos señalaron otro problema que conocen de manera recurrente: vehículos particulares, incluso camionetas, que llegan al sector para arrojar electrodomésticos y otros objetos en desuso.
Con Juan Pablo II, el Municipio suma un nuevo sector al recorrido de Río Gallegos en Orden, que ya permitió construir información sobre distintos barrios y poner en contacto directo a las áreas municipales con sus vecinos. Para la gestión de Pablo Grasso, la continuidad del programa apunta a sostener esa presencia y a que el diagnóstico que se construye en cada recorrido sirva también para definir las próximas intervenciones.
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