La Legislatura de Santa Cruz aprobó por unanimidad la ley que otorga máxima protección provincial a la Ballena Sei. La medida busca preservar a una especie que volvió a concentrarse en el Golfo San Jorge y que en los últimos años despertó un fuerte interés científico y turístico.
La Ballena Sei (Balaenoptera borealis) fue declarada Monumento Natural Provincial en Santa Cruz luego de que la Cámara de Diputados sancionara por unanimidad la iniciativa durante la sesión del jueves 27 de agosto.
El proyecto había sido presentado en 2025 por el diputado Daniel Román Peralta, del bloque Santa Cruz Somos Todos, y establece un marco de protección para una especie que, después de décadas de ausencia en las costas patagónicas, volvió a tener una presencia significativa en aguas del Golfo San Jorge.
La nueva normativa no se limita a un reconocimiento simbólico. Entre otras medidas, prohíbe la persecución, caza, captura, tenencia en cautiverio y transporte de ejemplares de Ballena Sei, además de impedir su comercialización o la de productos derivados cuya obtención implique la muerte del animal.
La ley contempla excepciones para actividades científicas vinculadas con la protección, conocimiento y recuperación de la especie. Estas tareas deberán ser realizadas por universidades, organismos gubernamentales o instituciones reconocidas y contar con la correspondiente autorización oficial.
Además, se establece que el Consejo Agrario Provincial (CAP) tendrá un rol central en la protección de la especie y deberá conformar una mesa de trabajo interinstitucional junto a organismos vinculados al turismo y los municipios costeros.
Uno de los principales objetivos será elaborar un plan de manejo específico para la Ballena Sei dentro de los dos años posteriores a la entrada en vigencia de la ley.
El programa deberá incluir medidas de conservación, monitoreo e investigación, educación ambiental, zonificación y regulación del turismo de avistaje, además de determinar las actividades permitidas y las restricciones necesarias para reducir el impacto sobre los ejemplares.
La declaración llega en un momento particular para la especie. La Ballena Sei estuvo ausente durante décadas de las costas patagónicas, en gran medida como consecuencia de la intensa explotación de la industria ballenera.
Los registros comenzaron a multiplicarse nuevamente a partir de 2013, cuando investigadores detectaron ejemplares frente a Rada Tilly, en el sector norte del Golfo San Jorge. A partir de entonces se desarrollaron diferentes investigaciones para conocer el comportamiento y los movimientos de estos animales.
Los relevamientos realizados durante los últimos años estiman que más de 2.800 ejemplares utilizan actualmente las aguas del Golfo San Jorge como área de alimentación. Las ballenas comienzan a llegar hacia fines de octubre o noviembre y permanecen aproximadamente seis meses, con una mayor concentración durante abril y mayo.
La presencia de la especie también se registra en el litoral santacruceño, particularmente en sectores cercanos a Caleta Olivia y el norte provincial.
Durante 2026 se produjo además un avance significativo en el conocimiento de la especie. Investigadores colocaron transmisores satelitales a tres ejemplares para conocer sus desplazamientos una vez que abandonan el Golfo San Jorge.
Uno de los animales identificados, denominado Frodo, permitió registrar por primera vez su recorrido migratorio completo entre el Golfo San Jorge y el sur de Brasil. Otro ejemplar, llamado Gollum, también alcanzó aguas brasileñas mediante una ruta más alejada de la costa.
Estos estudios permiten avanzar sobre uno de los principales interrogantes que todavía existen alrededor de la Ballena Sei: conocer con mayor precisión sus rutas migratorias y los lugares que utiliza durante el resto del año.
El regreso de la Ballena Sei también comenzó a generar nuevas oportunidades para el turismo de naturaleza en el litoral patagónico.
Localidades como Rada Tilly ya incorporaron la presencia de estos cetáceos a su oferta turística y existen experiencias de avistaje desde tierra. La posibilidad de desarrollar excursiones embarcadas también es analizada, aunque los especialistas advierten sobre la necesidad de establecer condiciones que permitan observar a los animales sin alterar su comportamiento.
Santa Cruz cuenta además con una normativa específica sobre el avistaje de cetáceos, que establece criterios para ordenar esta actividad y reducir posibles impactos sobre las especies.
Con la declaración de Monumento Natural, cualquier desarrollo turístico relacionado con la Ballena Sei deberá quedar sujeto a las pautas que establezca el futuro plan de manejo.
Con esta nueva declaración, la Ballena Sei se convierte en la novena especie animal reconocida como Monumento Natural Provincial en Santa Cruz.
La lista incluye al chorlito ceniciento, cóndor andino, cauquén colorado, huemul, macá tobiano, tonina overa, ballena franca austral y delfín austral.
La incorporación de la Ballena Sei refuerza así el marco de protección de la fauna santacruceña y, al mismo tiempo, reconoce el valor científico, ambiental y turístico que adquirió el regreso de esta especie al Golfo San Jorge.
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