El turismo pierde fuerza en Los Glaciares

El Parque Nacional Los Glaciares cerró el primer semestre de 2026 con un crecimiento del 7,4% en la cantidad de visitantes respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, detrás de ese resultado positivo aparece una señal que genera preocupación en el sector turístico: la cantidad de ingresos comenzó a caer desde abril y la tendencia se mantuvo durante los meses siguientes.

Los datos oficiales muestran que el buen desempeño acumulado durante los primeros tres meses del año permitió compensar la caída registrada durante el segundo trimestre. Entre enero y junio de 2026 ingresaron al área protegida 420.227 visitantes, frente a los 391.307 contabilizados en igual período de 2025. Esto representa una diferencia favorable de 28.920 personas.

Pero la evolución mensual plantea un escenario diferente de cara a la segunda mitad del año.

El cambio comenzó en abril

Durante el primer trimestre de 2026 el Parque Nacional había mostrado un crecimiento importante. Entre enero y marzo ingresaron 339.623 visitantes, mientras que en los mismos meses de 2025 habían sido 301.430.

La diferencia fue de 38.193 personas, equivalente a un incremento del 12,7%.

El comportamiento cambió a partir de abril. Entre abril y junio de 2025 se habían registrado 89.877 ingresos, mientras que en el mismo período de este año la cifra descendió a 80.604.

La diferencia representa 9.273 visitantes menos y una caída interanual del 10,3%. De esta manera, los tres meses del segundo trimestre quedaron por debajo de los registros correspondientes de 2025.

El dato adquiere mayor relevancia porque no se trata únicamente de la habitual disminución de movimiento que se produce al finalizar la temporada alta. En este caso, la cantidad de visitantes también quedó por debajo de la registrada durante los mismos meses del año anterior.

El turismo nacional, el principal afectado

El análisis según el lugar de residencia de los visitantes permite identificar uno de los principales factores detrás de la caída: el fuerte retroceso del turismo argentino.

Durante el primer trimestre de 2026 ingresaron al Parque 134.608 residentes argentinos, frente a los 145.685 del mismo período de 2025. Esto significa una reducción del 7,6%.

En cambio, el turismo internacional mostró un comportamiento completamente diferente. Los visitantes extranjeros pasaron de 155.745 a 205.015, lo que representa un crecimiento del 31,6%.

Ese aumento permitió que el balance de la temporada alta terminara siendo positivo a pesar de la menor presencia de turistas nacionales.

La situación se profundizó durante el segundo trimestre.

Entre abril y junio, los residentes argentinos pasaron de 48.226 en 2025 a apenas 33.516 en 2026. La caída fue del 30,5%.

Durante ese mismo período, en cambio, los visitantes extranjeros aumentaron de 41.651 a 47.088, un crecimiento del 13%.

El incremento del turismo internacional, sin embargo, no alcanzó para compensar la pérdida de visitantes nacionales.

Los extranjeros ya representan el 60% de las visitas

El acumulado del primer semestre deja expuesta esta transformación en la composición del turismo que llega al Parque Nacional.

Entre enero y junio se registraron 168.124 visitantes residentes en Argentina, un 13,3% menos que en 2025.

En contrapartida, ingresaron 252.103 extranjeros, un 27,7% más que durante el mismo período del año anterior.

De esta manera, los visitantes internacionales concentraron aproximadamente el 60% del total de ingresos, mientras que los residentes argentinos representaron el 40%.

En esta última categoría están incluidos tanto turistas de otras provincias como residentes de Santa Cruz y de localidades como El Calafate y El Chaltén.

Los números reflejan así una dependencia cada vez mayor del turismo internacional para sostener los niveles de actividad del principal atractivo turístico de la región.

La Zona Sur también registró una caída

El comportamiento tampoco fue uniforme entre las distintas áreas del Parque.

Durante el primer trimestre, la Zona Sur —que comprende los accesos vinculados con el glaciar Perito Moreno y Punta Bandera— registró 270.860 visitantes, frente a los 252.373 del año anterior. El incremento fue del 7,3%.

La Zona Norte, asociada principalmente a los senderos de El Chaltén, mostró un crecimiento todavía mayor: pasó de 49.057 a 68.763 ingresos, un aumento del 40,2%.

Sin embargo, nuevamente el escenario cambió durante el segundo trimestre.

En la Zona Sur se contabilizaron 71.572 visitantes, frente a los 80.556 del mismo período de 2025. Esto representa una caída del 11,2%.

En la Zona Norte se registraron 9.032 ingresos contra 9.321 del año anterior, una disminución del 3,1%.

En este último caso existe una particularidad que debe tenerse en cuenta: desde el 1° de mayo dejó de cobrarse el acceso a los senderos de El Chaltén, tanto en 2025 como en 2026. Por este motivo, los registros del segundo trimestre no reflejan la totalidad de las visitas realizadas durante mayo y junio y permiten principalmente comparar los ingresos correspondientes al mes de abril.

La temporada baja genera preocupación

Más allá de las cifras acumuladas, la principal preocupación del sector turístico está puesta ahora en lo que pueda suceder durante los próximos meses.

El balance semestral todavía es positivo, pero ese resultado está sostenido por el fuerte movimiento registrado entre enero y marzo. Desde abril, los números comenzaron a mostrar un retroceso que continuó durante el invierno.

A esto se suma otro indicador que genera inquietud entre los prestadores: la falta de consultas y reservas para la próxima temporada.

Desde la Asociación Civil de Alojamientos Turísticos de El Calafate ya habían advertido sobre una temporada baja particularmente complicada y señalaron una disminución en las consultas y reservas para el período 2026-2027.

La situación plantea interrogantes para una ciudad cuya economía mantiene una fuerte dependencia de la actividad turística y del movimiento generado por el Parque Nacional Los Glaciares.

Un escenario que obliga a mirar más allá del primer semestre

Los números de 2026 muestran dos realidades diferentes.

Por un lado, el Parque consiguió cerrar los primeros seis meses del año con un crecimiento interanual del 7,4%, impulsado principalmente por el fuerte aumento de visitantes extranjeros durante la temporada alta.

Por otro, desde abril se produjo un cambio de tendencia que se mantiene y que tiene como principal característica la caída del turismo nacional.

La diferencia resulta significativa porque el turismo argentino constituye una parte importante del movimiento turístico de El Calafate y de toda la región. Una reducción superior al 30% durante el segundo trimestre representa un desafío para alojamientos, restaurantes, agencias de viajes, excursiones, comercios y demás actividades vinculadas directa o indirectamente con el turismo.

Con el invierno todavía dejando números por debajo de lo esperado y las consultas para la próxima temporada en niveles preocupantes, el sector turístico deberá esperar ahora el comportamiento de los próximos meses para determinar si la caída iniciada en abril fue un fenómeno puntual o el comienzo de una tendencia más prolongada.

Por ahora, el balance anual de Los Glaciares sigue siendo positivo, pero la evolución reciente encendió una señal de alerta. El crecimiento del turismo extranjero sostiene las estadísticas, mientras la retracción del visitante nacional se convierte en uno de los principales desafíos para la actividad turística de El Calafate y la región.