La profesora de música Aldana Díaz, coordinadora del Taller Infantil Inclusivo (Des) Regulados, explicó los objetivos de este espacio destinado a niños y niñas de entre 4 y 6 años, con un enfoque orientado principalmente a infancias con Trastorno del Espectro Autista (TEA), aunque también abierto a pequeños sin Certificado Único de Discapacidad (CUD).
La propuesta funciona en el Centro Terapéutico ubicado en Jujuy 302 y busca que la música sea una herramienta para el desarrollo integral, la regulación emocional y la interacción social.
Díaz explicó que el taller nació con la intención de brindar un ámbito de contención en el que los niños puedan desarrollar habilidades que luego trasladan a su vida cotidiana.
“Trabajamos mucho la flexibilidad de las rutinas, la articulación del lenguaje, la psicomotricidad y las interacciones sociales”, señaló. También destacó que algunos alumnos ya comenzaron a explorar el uso de la voz entonada y a expresar con mayor claridad sus emociones.
La docente remarcó que el taller no está a cargo de una sola profesional, sino que comparte la coordinación con Micaela Mamani. Esto permite que, cuando un niño atraviesa un momento de desregulación emocional, uno de los adultos pueda acompañarlo mientras el resto del grupo continúa con las actividades.
La profesora contó que el nombre del taller refleja una mirada diferente sobre las emociones.
“Creemos que desregularse también es una oportunidad para encontrarse”, expresó.
En ese sentido, explicó que la música es utilizada como una herramienta para ayudar a los chicos a reconocer lo que sienten, aprender a verbalizar sus emociones y fortalecer los vínculos con sus pares.
Díaz destacó que existen numerosos estudios que respaldan el impacto positivo de la educación musical durante los primeros años de vida.
Según explicó, la práctica musical favorece el desarrollo del lenguaje, la motricidad, la coordinación y el aprendizaje, además de estimular simultáneamente ambos hemisferios del cerebro.
Durante las clases, los niños exploran distintos instrumentos como tambores, panderetas, shaker, claves, piano, ukelele y metalófono, buscando que cada uno encuentre la forma de expresarse a través de la música.
La coordinadora sostuvo que el taller no busca reemplazar los tratamientos terapéuticos, sino convertirse en un espacio complementario.
“Muchos chicos pasan de terapia en terapia y necesitaban un lugar diferente donde simplemente pudieran disfrutar, jugar y compartir con otros niños”, explicó.
En ese sentido, señaló que varias familias les manifestaron la importancia de que sus hijos puedan realizar actividades recreativas fuera del ámbito clínico, favoreciendo así su inclusión y socialización.
Las actividades tienen una duración de 50 minutos y actualmente funcionan tres grupos para niños de 4 a 6 años.
Las clases están organizadas en distintos momentos de exploración vocal, corporal e instrumental. Además, el equipo trabaja semanalmente en la adaptación de las propuestas según las necesidades de cada grupo.
Díaz adelantó que uno de los grupos comenzará a ofrecer clases específicas de piano, ampliando las opciones disponibles para las familias.
Uno de los aspectos que más valoró la docente es que muchos avances continúan fuera del taller.
Como ejemplo, mencionó el caso de un niño que redujo notablemente el tiempo frente a las pantallas y comenzó a buscar instrumentos musicales en su casa para seguir explorando lo aprendido durante las clases.
También observó mejoras en la comunicación de los alumnos, quienes cada vez logran identificar y expresar mejor sus emociones e incluso ayudan a sus compañeros a comprender lo que están sintiendo.
Asimismo, destacó que varios niños fueron ganando flexibilidad frente a los cambios de rutina, aceptando modificaciones en las actividades sin atravesar crisis, algo que al inicio resultaba muy difícil para algunos de ellos.
Consultada sobre los instrumentos que más atraen a los niños, Díaz indicó que la percusión ocupa el primer lugar.
Explicó que este tipo de instrumentos resulta más accesible porque no requiere buscar una nota específica para producir sonidos agradables, lo que facilita la participación y la exploración musical desde los primeros encuentros.
Actualmente el Taller Infantil Inclusivo (Des) Regulados cuenta con cupos disponibles en sus tres grupos, que funcionan los días sábados en el Centro Terapéutico CUCU.
Las familias interesadas pueden comunicarse al 2966-24-43-59 o consultar a través de las redes sociales de CUCU Centro Terapéutico en Instagram para obtener más información sobre la propuesta.
Entrevista completa: Facebook
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