APEL exige la apertura de paritarias

El secretario general de la Asociación del Personal y Empleados Legislativos (APEL), David Catrihuala, reclamó la apertura urgente de la mesa paritaria en la Cámara de Diputados de Santa Cruz y cuestionó la falta de respuesta por parte de las autoridades legislativas. El dirigente aseguró que el gremio realizó varias presentaciones formales y hasta convocó por su cuenta a la comisión negociadora, pero no obtuvo respuestas favorables.

“Estamos en junio y todavía no tenemos abierta la paritaria. Ya fue conformada la comisión negociadora, nuestros paritarios fueron elegidos de acuerdo a la Ley 3.021 y tienen facultades para convocar a la mesa, pero pese a las reiteradas notas enviadas a la Presidencia de la Legislatura no hemos tenido respuestas”, sostuvo.

Según explicó, APEL realizó cuatro pedidos formales para iniciar las negociaciones y el viernes pasado decidió convocar directamente a la paritaria. Sin embargo, los representantes de la patronal no asistieron.

“Nos enviaron una nota donde informan que no van a conversar sobre la cuestión salarial, tampoco sobre las recategorizaciones, que ya llevan tres años de atraso, y ni siquiera fijan una fecha para volver a discutir. Es una situación muy compleja y desoladora”, expresó.

Reclamo salarial y pérdida del poder adquisitivo

Catrihuala recordó que el último incremento salarial fue otorgado a fines del año pasado y afirmó que los trabajadores legislativos acumulan una pérdida cercana al 13% frente a la inflación.

“El año pasado tampoco hubo una verdadera paritaria. Se firmaban aumentos atados al índice de precios al consumidor y siempre a mes vencido, por lo que nunca hubo recuperación del salario”, explicó.

El dirigente señaló que la realidad económica golpea cada vez más a las familias trabajadoras.

“Hoy la mayoría de los trabajadores está endeudada no para darse un gusto o ahorrar, sino para pagar los servicios o llegar a fin de mes. Esa es la crudeza de la realidad que estamos viviendo”, afirmó.

“No nos reconocen”

El titular de APEL también denunció que la conducción gremial atraviesa dificultades para ser reconocida institucionalmente por las autoridades legislativas.

“Hemos intentado de mil maneras tener una mesa de diálogo con el vicegobernador y se ha negado rotundamente al punto de no reconocer a la conducción que recuperó el gremio”, aseguró.

En ese sentido, indicó que se les exige una certificación de autoridades emitida por el Ministerio de Capital Humano, trámite que puede demorar meses e incluso años.

“Es un requisito que nunca se pidió antes y que entienden todos que es un trámite administrativo. Lo que buscan es tener un gremio de puertas cerradas, que no funcione”, cuestionó.

Críticas al manejo político

Catrihuala fue más allá y consideró que existe una actitud de hostilidad hacia los trabajadores que no responden políticamente al oficialismo.

“Hay una postura de enemistad con los empleados de planta permanente. Se pretende desconocer el derecho de los trabajadores a defender sus intereses y plantear sus reclamos”, afirmó.

Asimismo, cuestionó que mientras se habla de un manejo responsable de los recursos provinciales, existan cargos políticos y recursos destinados a la campaña electoral.

“Hoy en la Cámara muchos cargos políticos no están trabajando porque están abocados a la campaña. Se habla de austeridad, pero para la política los recursos nunca faltan”, manifestó.

Medidas y apoyo del Frente Sindical

Ante la falta de respuestas, APEL ya comenzó a definir medidas para visibilizar el conflicto. El gremio realizó una asamblea extraordinaria que facultó a la conducción a avanzar con distintas acciones y además se incorporó al Frente Sindical de Santa Cruz.

“Estamos más fuertes que nunca y tenemos el acompañamiento mayoritario de nuestros compañeros. Vamos a seguir visibilizando el conflicto con volanteadas, carteles y las medidas que sean necesarias”, adelantó.

No obstante, aclaró que la prioridad sigue siendo el diálogo.

“Siempre apostamos al entendimiento. La política no puede interferir en algo que es institucional. Pero tampoco vamos a permitir que se naturalice el hostigamiento, la persecución laboral y el congelamiento salarial que padecen los trabajadores legislativos”, concluyó.