Fotos satelitales muestran retroceso del glaciar Perito Moreno

El glaciar Perito Moreno (GPM) es conocido, entre otras razones, por mantener una estructura y posición estables de su frente a lo largo de décadas, contrariamente a lo que sucede con la mayor parte de los glaciares del mundo.

Su lengua termina en un frente en forma de pared vertical desde la que grandes bloques de hielo se desprenden (proceso llamado calving en glaciología) hacia las aguas del Lago Argentino, concretamente en el estrecho entre el brazo Rico y el canal los Témpanos.

Históricamente el frente del glaciar ha presentado (en planta, visto desde arriba) una forma de curva convexa aproximadamente uniforme (un murallón de hielo uniforme) apuntando hacia el este.

El frente se ha mostrado históricamente como el término de una estructura glaciaria sólida y de dinámica estable. Esta es la imagen que proyecta el  glaciar desde hace décadas a todos los visitantes que lo observan a 500 m de distancia desde las pasarelas del Parque Nacional Los Glaciares.

Sin embargo, esta estabilidad ha cambiado en los últimos tres años. Desde 2020 la línea del frente del glaciar se ha alejado de su posición habitual, desplazándose valle arriba, en lo que popularmente se denomina un retroceso glaciario, perdiendo además la uniformidad de su estructura frontal (ver figuras).

El frente es cada vez más irregular a la vez que se suceden grandes desprendimientos superficiales (procesos de calving), pero también desprendimientos basales (hielo que surge desde la profundidad del lago) que afloran en la superficie lacustre muy llamativamente.

El retroceso del “Perito Moreno”, el más singular de nuestro país y que hasta fechas recientes ha sido considerado como estable, es hoy un hecho palpable por la comunidad de trabajadores vinculados al Parque Nacional y al turismo, por todos los visitantes asiduos al parque, y en general por la población de El Calafate tan vinculada a esta maravilla natural.

La toma de conciencia de la situación actual por parte de los autores de este texto ha motivado la realización de este comunicado que tiene como único objetivo dar una magnitud más precisa y clara a un fenómeno ya conocido por la sociedad. La elaboración de éste documento y los materiales gráficos adjuntos pretenden ayudar a la toma de conciencia por parte de la comunidad de la situación en la que se encuentra este bien común de alto valor que es el GPM.

MÉTODO

El comportamiento del glaciar fue identificado tras múltiples visitas realizadas en la zona en los últimos meses y tras compartir impresiones con trabajadores en la zona y población local que conocen el ambiente afectado desde hace décadas.

Esto motivó la realización de un seguimiento sistemático con imágenes satelitales para la observación de la evolución cronológica del frente del glaciar, delimitando con precisión su posición geográfica en distintos años (figuras 1 y 2).

Este consiste en uno de los métodos más clásicos y básicos del estudio de la dinámica de un glaciar en glaciología, siendo a su vez uno de los más sólidos para poder efectuar un primer análisis riguroso de las tendencias del mismo.

Se usaron alrededor de veinte imágenes de diversos satélites: históricos Corona y KH9 de las décadas de los  ‘60 y ‘70, Landsat y Aster para las décadas entre los ‘80 y la primera década del 2000; una imagen de radar Sentinel 1 para 2015, e imágenes de Google Earth y Planet para la segunda década del 2000 e inicios de la tercera.

Disponiendo de la línea del frente en distintos años, se calculó una posición promedio del frente del GPM (línea amarilla en la Fig. 1) correspondiente a las dos fotos satelitales más antiguas (1965 y 1979) y las dos fotos contemporáneas previas a la identificación del claro retroceso (2016 y 2017).

Las imágenes consideradas para la definición de las líneas de frente corresponden a los meses de febrero o marzo para conservar la máxima uniformidad (salvo la de 1965 que es de octubre).

A modo de consulta y cuando no existía disponibilidad para dichos meses, se han consultado imágenes de enero o diciembre, lo que significa siempre se ha observado al glaciar en condiciones similares en verano.

Para complementar el estudio se estableció también una comparación con un trabajo científico clásico y de referencia de la disciplina y para la misma zona publicado en 1992 (M. Aniya y P. Skvarca). Dicho trabajo aplicó rigurosamente sobre el GPM la metodología que en este caso ha sido aplicada de modo preliminar y con fines divulgativos. Su consulta ha servido para contar con otros referentes históricos.

RESULTADOS

Atendiendo a las imágenes disponibles se ha constatado la tendencia histórica del Glaciar Perito Moreno a mantener un frente estable (como muestra el trabajo de Aniya y Skvarca) salvo en los últimos tres años. No fue posible identificar ningún otro periodo histórico en los últimos 57 años en los que el frente del glaciar haya presentado un estado de retroceso como el actual.

Hay que considerar que la disponibilidad de imágenes entre los años sesenta y noventa es limitada. A pesar de lo anterior y a la muy escasa existencia de imágenes para periodos

previos, no se han encontrado tampoco testimonios oculares que describan una situación similar a la actual en ningún periodo histórico. La única constancia de una situación semejante se da en el año 1947 como presenta el trabajo de Aniya y Skvarca.

Habiendo determinado la posición promedio del frente del glaciar, ha sido posible observar el cambio de tendencia sufrido con posterioridad a 2018.

Observando la serie histórica de la posición del frente se puede apreciar que el año 2018 el GPM presentó un estado de avance semejante al de otros eventos de endicamiento de la serie, lo que (en caso de considerar la única variable de la posición del frente) pudo hacer suponer que éste se encontraba en su estado dinámico habitual considerado estable.  En dicho año, algunos sectores de la cara norte en el frente se situaron incluso por delante del promedio calculado.

Habiendo determinado la posición promedio del frente del glaciar, ha sido posible observar el cambio de tendencia sufrido con posterioridad a 2018.

Observando la serie histórica de la posición del frente se puede apreciar que el año 2018 el GPM presentó un estado de avance semejante al de otros eventos de endicamiento de la serie, lo que (en caso de considerar la única variable de la posición del frente) pudo hacer suponer que éste se encontraba en su estado dinámico habitual considerado estable.  En dicho año, algunos sectores de la cara norte en el frente se situaron incluso por delante del promedio calculado.

Fenómenos de excepcionales desprendimientos de base, previamente inusuales pero ahora recurrentes, narrados por la población y la prensa (a saber, 23/01/2021, 22/04/2021, 2/10/2021, 25/02/2022, 27/04/2022) parecen guardar estrecha relación con el proceso identificado. Todo esto podría vincularse también con el hecho de que el nivel hidrométrico del Lago Argentino pueda presentar en los últimos años una tendencia a incrementar o a tener picos estacionales más extremos de máximas y mínimas, siendo que esto condicionaría la respuesta dinámica del hielo en contacto con el agua.

DISCUSIÓN

El Glaciar Perito Moreno (GPM) no ha mostrado en las últimas décadas un comportamiento dinámico análogo al de otras lenguas de hielo del Campo de Hielo Patagónico Sur, que a diferencia de éste, claramente sufren retroceso.

Como muestran las imágenes, el GPM, igual que sus semejantes, ha perdido masa en los tiempos modernos. La observación de sus laterales desde los sesenta a la actualidad refleja un estrechamiento del glaciar que indefectiblemente va a asociado a una pérdida de masa. Sin embargo, esta no era tan acuciante como la de otros glaciares de la misma cuenca.

Entre 2019 y 2023, el GPM parece haber entrado en un proceso de deterioro inusitado y alarmante, aunque plenamente esperable dada la realidad ambiental regional y global. Las razones de este deterioro pueden no parecer claras a falta de estudios más profundos.

Este comunicado no presenta conclusiones sobre el fenómeno observado, aunque quizás sí llegue a aportar elementos para el debate. Dado que no se trata de un texto científico sino de uno divulgativo, se ha permitido cierta laxitud en el tratamiento de la información, sin por ello perder de vista el objetivo de realizar un trabajo riguroso. Tras el análisis realizado podemos intuir sin embargo que el panorama futuro para el GPM no es alentador.

El retroceso actual podría deberse a multitud de causas que sin un estudio más detallado no son posibles de determinar. Sin embargo, el proceso de calentamiento y de deterioro ambiental global con efectos tan visibles en los glaciares, nos obligan a pensar que el Perito Moreno se ve influenciado por los efectos de la actividad humana en el ambiente al igual que otros glaciares.

¹ Guillermo Tamburini Beliveau – Dr. en Ingeniería. Geografía y cartografía. Investigador independiente en ambiente y sensores remotos. Grupo ESTEPES (UNPA).

² Agustina Reato – Dra. en Geología. Investigadora del Centro de Investigación Esquel de Montaña y Estepa Patagónica (CONICET-UNPSJB).