Carlos Taberne, facilitador de Constelaciones Familiares, explicó en una entrevista cómo funciona esta herramienta, cuáles son las situaciones que suelen llevar a las personas a realizar una constelación y por qué plantea utilizarla como complemento de otros espacios terapéuticos y profesionales.
Las Constelaciones Familiares son una metodología que en los últimos años ganó presencia en distintos espacios y despertó tanto interés como dudas. Para Carlos Taberne, facilitador de esta práctica, uno de sus principales objetivos es permitir que una persona pueda observar de otra manera aquellas situaciones de su vida que se presentan como obstáculos, se repiten o parecen no encontrar una resolución.
Durante una entrevista, Taberne remarcó desde el comienzo que se trata de un recurso complementario y que no busca reemplazar otros procesos terapéuticos.
“Es una herramienta de tipo complementario, un recurso complementario. ¿Complementario de qué? De otros espacios donde uno puede iniciar un proceso terapéutico”, explicó.
Según señaló, la propuesta puede acompañar procesos vinculados con el autoconocimiento y el bienestar personal, aunque aclaró que no pretende sustituir espacios médicos, psicológicos u otros tratamientos profesionales.

Taberne explicó que uno de los puntos de partida para una constelación aparece cuando una persona identifica que determinada situación de su vida no fluye como quisiera.
Puede tratarse de un conflicto interpersonal, una dificultad laboral, una situación relacionada con el dinero o una problemática que se repite a lo largo del tiempo.
“Cuando algo se nos presenta en nuestra vida de una determinada manera, que no fluye, que hay una trama, un obstáculo, hay algo que se repite, algo en lo cual no puedo avanzar, en eso hace foco la constelación”, sostuvo.
De acuerdo con su explicación, durante una sesión pueden aparecer elementos que la persona no había tenido en cuenta previamente y que, desde la mirada de esta metodología, permiten formular nuevas preguntas acerca del origen de aquello que genera malestar o dificultad.
Taberne señaló que el proceso busca poner en evidencia esa información y, a partir de allí, realizar determinados “movimientos de orden” que permitan a la persona incorporar una nueva mirada sobre la situación.
Uno de los conceptos centrales de las Constelaciones Familiares es la idea de que las experiencias personales pueden estar relacionadas con información vinculada a generaciones anteriores.
Taberne explicó que la metodología trabaja con lo que denomina el “plano del alma”, donde se encontrarían tanto las experiencias biográficas de una persona como aquellas correspondientes a sus ancestros.
En ese marco, planteó que algunas situaciones que una persona experimenta en el presente podrían estar relacionadas, desde esta perspectiva, con acontecimientos ocurridos en generaciones anteriores.
Como ejemplo, mencionó casos en los que durante una constelación aparecen dinámicas relacionadas con antepasados que atravesaron guerras, conflictos o situaciones traumáticas.
Según relató, mediante preguntas y la información que aporta el consultante se pueden formular hipótesis sobre esas experiencias familiares y trabajar sobre ellas.
“Es una herramienta que también está al servicio de la reconciliación”, sostuvo Taberne, quien explicó que uno de los objetivos es que la persona pueda “dejar con nuestros ancestros lo que es de ellos” y recuperar su propia fuerza para no permanecer enfocada en situaciones del pasado.
El facilitador indicó que no existe un único motivo por el cual alguien decide realizar una constelación. Entre los temas que aparecen con mayor frecuencia mencionó cuestiones vinculadas con la salud, las relaciones familiares, las parejas, el trabajo y el dinero.
En el caso de las relaciones personales, señaló que pueden aparecer diferentes situaciones: dificultades con la madre o el padre, problemas de pareja, imposibilidad de iniciar una nueva relación después de una separación o conflictos que permanecen abiertos tras el final de un vínculo.
También mencionó dificultades relacionadas con el trabajo, el dinero, la abundancia y la prosperidad.
“Fundamentalmente cuando uno siente que hay en la propia vida algo que se repite”, explicó.
La pregunta central, según su planteo, es identificar qué aspecto de esa situación está en manos de la propia persona y qué puede hacer para modificarlo.
Taberne explicó que las Constelaciones Familiares pueden desarrollarse tanto en talleres grupales como en sesiones individuales.
En los talleres, quienes participan no necesariamente tienen que exponer su historia personal ni realizar una constelación propia. Pueden observar, participar de ejercicios o colaborar representando a otra persona.
“Uno tiene la posibilidad de participar ahí sin necesidad de exponerse o de contar su historia. No tiene que contar nada”, explicó.
Según sostuvo, nadie está obligado a realizar una actividad con la que no se sienta cómodo y una persona puede acercarse a un taller simplemente para conocer cómo funciona la metodología.
En las sesiones individuales, en cambio, se genera un espacio entre el facilitador y el consultante, con mayor intimidad y tiempo disponible para abordar la situación planteada.
Consultado sobre si se trata de una ciencia, Taberne fue categórico al señalar que no. Definió las Constelaciones Familiares como una técnica o metodología y sostuvo que actualmente atraviesan una etapa de crecimiento y mayor difusión.
Para el facilitador, uno de los principales aportes de esta herramienta consiste en ayudar a la persona a identificar qué parte de una situación puede modificar desde su propia responsabilidad.
“Siempre se recalca lo que está en mi parte de responsabilidad. ¿Qué es lo que yo puedo hacer para que eso pueda cambiar?”, señaló.
En ese sentido, planteó que la intención no es encontrar respuestas para todo, sino ampliar la mirada y distinguir aquello que depende de cada persona de aquello que no puede controlar.
Durante su visita a Río Gallegos, Taberne informó que permanecería algunos días más realizando sesiones individuales.
Además, anticipó la posibilidad de desarrollar un taller grupal durante la tarde del domingo, a partir del interés manifestado por personas que se habían comunicado previamente.
Quienes quieran obtener información sobre las actividades pueden comunicarse con Carlos Taberne a través de WhatsApp al 11-3426-1128.
El facilitador volvió a remarcar que las Constelaciones Familiares deben entenderse como un recurso complementario y que, ante situaciones relacionadas con la salud física o mental, no reemplazan la consulta y el tratamiento con los profesionales correspondientes.
Entrevista completa: (4) Facebook
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