Telegramas de despido para trabajadores del Parque Nacional Los Glaciares

Los trabajadores que realizan tareas de cobro y control de acceso en el Parque Nacional Los Glaciares comenzaron a recibir nuevas cartas documento de parte de Santa Cruz Puede S.A.U., en las que se comunica el cese de sus relaciones laborales a partir del próximo 1° de octubre.

La decisión fue confirmada por Gustavo Sívori, presidente de la empresa estatal provincial, quien señaló que la medida responde a la finalización del vínculo contractual con la Administración de Parques Nacionales.

Según explicó el funcionario, Parques Nacionales decidió no renovar el contrato que permitía a Santa Cruz Puede hacerse cargo del cobro y control de los accesos al área protegida.

Las comunicaciones enviadas a los trabajadores llevan la firma del gerente general de Santa Cruz Puede, Javier Gustavo Veliz. En ellas, la empresa sostiene que la rescisión del contrato con el organismo nacional produjo el fin de los servicios que prestaba y, como consecuencia, la desaparición de las tareas que desarrollaba el personal.

La empresa también señala que se trata de una situación de falta de trabajo ajena a su voluntad y responsabilidad y establece el 1° de octubre como fecha de finalización de los vínculos laborales. Además, informa que pondrá a disposición de cada trabajador la liquidación final y la documentación correspondiente.

Una situación que vuelve a repetirse

La medida representa un nuevo capítulo en la incertidumbre que atraviesan los trabajadores desde comienzos de año. No es la primera vez que Santa Cruz Puede comunica desvinculaciones relacionadas con la continuidad del servicio.

El convenio entre la Provincia y Parques Nacionales comenzó a regir en mayo de 2025, luego de que el organismo nacional dejara sin efecto el acuerdo que mantenía con la Municipalidad de El Calafate. A partir de entonces, Santa Cruz Puede asumió el cobro y control de los accesos en los sectores sur y norte del Parque Nacional Los Glaciares.

El acuerdo tenía una duración inicial de un año y contemplaba la posibilidad de renovación. Dentro del esquema establecido, Parques Nacionales retenía el 80% de la recaudación, mientras que el 20% restante correspondía a Santa Cruz Puede para afrontar los costos vinculados con el personal y los servicios a su cargo.

Al acercarse el vencimiento del contrato, previsto para el 30 de abril de 2026, la falta de una renovación llevó a la empresa provincial a enviar los primeros telegramas de desvinculación. En aquel momento, la medida podía alcanzar a alrededor de 48 trabajadores de El Calafate y El Chaltén, aunque posteriormente la cantidad de personal se redujo durante la temporada baja.

La situación generó reclamos de los trabajadores y también motivó la intervención del Concejo Deliberante de El Calafate, que solicitó garantizar la continuidad de las fuentes laborales.

Prórrogas y negociaciones sin acuerdo definitivo

Los despidos anunciados para abril finalmente no se concretaron debido a una prórroga acordada a último momento. La extensión permitió mantener temporalmente el servicio y dejó sin efecto las comunicaciones iniciales.

Durante los meses siguientes se sucedieron nuevas prórrogas mientras representantes de la Provincia y Parques Nacionales intentaban alcanzar un acuerdo que permitiera garantizar la continuidad de la prestación.

En junio, Sívori había explicado ante la Legislatura provincial que las conversaciones con Parques Nacionales se venían desarrollando desde el año anterior, aunque los cambios de autoridades dentro del organismo nacional habían dificultado las negociaciones.

Pese a esas gestiones, hasta el momento no se alcanzó un acuerdo definitivo que garantice la continuidad de Santa Cruz Puede en el servicio.

Reclamo por la continuidad laboral

Los trabajadores también habían solicitado a las autoridades de Parques Nacionales que cualquier futuro convenio, concesión o adjudicación contemplara expresamente la continuidad del personal que actualmente desarrolla las tareas.

Entre los pedidos planteados se encuentran el reconocimiento de la antigüedad, el mantenimiento de categorías, funciones y remuneraciones, además de una prioridad de contratación para quienes ya cuentan con experiencia en el servicio.

Los empleados remarcaron que las tareas de cobro y control de accesos no constituyen una actividad temporal y que varios trabajadores acumulan años de experiencia, incluso desde la etapa en que el servicio estaba bajo responsabilidad de la Municipalidad de El Calafate.

Despidos bajo el artículo 247

Santa Cruz Puede fundamentó las desvinculaciones en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, correspondiente a situaciones de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo que no sean atribuibles al empleador y que puedan ser debidamente acreditadas.

En estos casos, la normativa establece una indemnización equivalente al 50% de la correspondiente a un despido sin causa.

Las cartas documento no detallan el monto que percibirá cada trabajador y señalan que la liquidación final será abonada en los términos establecidos por la legislación vigente.

Qué ocurrirá desde octubre

La nueva situación plantea además un interrogante sobre el funcionamiento del cobro y control de los accesos al Parque Nacional Los Glaciares a partir de octubre, en un momento clave para el inicio de una nueva temporada turística.

Por ahora, no se informó oficialmente si Parques Nacionales asumirá directamente esas funciones, si recurrirá a otro prestador o si todavía existe la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo con Santa Cruz Puede.

Tampoco está definido qué ocurrirá con los trabajadores que actualmente desempeñan esas tareas. Una eventual nueva contratación o concesión podría abrir nuevamente el reclamo para que se garantice la incorporación del personal que ya cuenta con experiencia en el servicio.

Mientras tanto, los nuevos telegramas vuelven a colocar a decenas de trabajadores frente a un escenario de incertidumbre laboral, apenas semanas antes del comienzo de la temporada turística.