El ex presidente de Paraguay Santiago Peña cumple prisión preventiva en un dormitorio común del Regimiento Escolta Presidencial, en Asunción, sin rejas, donde puede recibir visitas y usar su teléfono celular.

Así lo indicó el comandante de la unidad, el coronel José Dayub, quien explicó que el regimiento no está preparado para alojar personas privadas de libertad. “Solamente es un dormitorio más”, afirmó al describir el espacio en el que permanece Peña.

Dayub señaló además que, por el momento, no hay otras personas detenidas en la unidad y que consultó con la asesoría jurídica el alcance de la orden judicial, que contempla la condición de “libre comunicación”. De acuerdo con esa disposición, el ex mandatario puede recibir visitas y usar su celular.

El coronel también indicó que habló con Peña cuando regresó de declarar ante la Fiscalía y le ofreció que el regimiento le provea desayuno, almuerzo y cena. Según precisó, el ex presidente manifestó que pediría a su familia que le lleve los alimentos. Además, explicó que hay condiciones para que pueda caminar o hacer ejercicio dentro del predio, aunque aclaró que debía verificar si la resolución judicial lo permite.

Peña pasó la noche del viernes en el regimiento, adonde fue trasladado en la madrugada desde su casa. En ese momento, cientos de manifestantes se habían concentrado frente a la vivienda para exigir que cumpliera la detención en una cárcel común. Durante el traslado, algunos arrojaron piedras, huevos y otros objetos contra las camionetas.

La prisión preventiva fue ordenada por el juez Humberto Otazú para “garantizar su sometimiento” al proceso, ante un posible peligro de fuga y de obstrucción de pruebas. La Fiscalía lo imputó por lesión de confianza, como instigador, y administración en provecho propio, como autor.

De acuerdo con la acusación, Peña habría intervenido en la colocación, renovación y permanencia de grandes sumas de dinero de entidades públicas y previsionales en Ueno Bank. El fiscal Christian Benítez afirmó que las penas pueden llegar a 10 años de cárcel. El Ministerio Público calcula un perjuicio de unos 809 millones de dólares, aunque se trata del volumen de depósitos y no de una pérdida comprobada.

Entre los hechos atribuidos figuran reuniones con el presidente del Instituto de Previsión Social el 22 y el 27 de agosto de 2024. Dos días después, el IPS aprobó comprar bonos del banco por 250.000 millones de guaraníes. Peña fue accionista del grupo controlante y vendió su participación en marzo de 2025.

La defensa, encabezada por Ricardo Preda, dijo que colaborará con la investigación y cuestionó la prisión preventiva. En paralelo, el Banco Central intervino Ueno Bank el 3 de noviembre. Unos tres millones de clientes quedaron sin acceso a sus cuentas, entre ellos organismos estatales y unos 32.000 jubilados.

Peña había anunciado su renuncia el jueves, pero el Congreso no la aceptó por falta de quórum y el viernes el Senado lo destituyó con 44 votos de 45. Luego asumió la presidencia Pedro Alliana, hasta agosto de 2028.