Una controversia por las excursiones turísticas que parten desde El Chaltén, en Santa Cruz, se instaló en los últimos días en Chile. El eje del debate son las expediciones de alta montaña que atraviesan el Paso Marconi, uno de los accesos al Campo de Hielo Patagónico Sur, y que pueden incluir el uso de un refugio ubicado en un sector administrado por el país vecino.

La discusión tomó fuerza tras una investigación publicada el domingo 1° de noviembre por La Prensa Austral, de Punta Arenas. El artículo señaló que una parte importante de los visitantes registrados en ese sector llega desde Argentina mediante excursiones organizadas, algunas de ellas comercializadas por varios miles de dólares.

La publicación planteó interrogantes sobre los controles fronterizos, los permisos exigidos por las autoridades chilenas y la utilización de instalaciones construidas en ese país. En ese contexto, el miércoles 4 de noviembre, el gobernador de la región chilena de Aysén, Marcelo Santana, anunció gestiones para reforzar la vigilancia en la zona.

De acuerdo con lo informado por Radio45Sur, el mandatario propuso adquirir un cuartel modular para Carabineros que permita mejorar los controles sobre las expediciones.

El refugio que quedó en el centro de la discusión es el Eduardo García Soto, ubicado cerca del Paso Marconi y del cerro Gorra Blanca. Fue construido en 2004 por el Instituto Chileno de Campos de Hielo y se encuentra dentro del Parque Nacional Bernardo O'Higgins, aproximadamente a 1,6 kilómetros de la línea fronteriza, según información oficial del gobierno chileno.

Su función es brindar apoyo a actividades de montaña, investigaciones científicas y operativos de organismos públicos. En los programas turísticos que se comercializan desde El Chaltén también suele aparecer identificado como refugio Gorra Blanca, aunque algunas agencias lo mencionan por su nombre oficial y aclaran que se trata de un refugio chileno.

Otro de los puntos de la controversia es la estadística de la Corporación Nacional Forestal de Chile (CONAF), que administra el parque. Según ese informe, el 75% de los visitantes registrados en el sector de Campos de Hielo Sur ingresa desde Argentina, principalmente por el Paso Marconi. El relevamiento reúne información de 44 expediciones registradas entre 2016 y 2026.

Sin embargo, esa cifra no implica necesariamente que ese mismo porcentaje haya cruzado irregularmente la frontera. La investigación citada remarcó que los registros de los distintos organismos chilenos no coinciden por completo y que algunas expediciones organizadas desde El Chaltén obtuvieron autorizaciones.

También hubo antecedentes concretos de controles. Durante la temporada de 2025, Carabineros informó que fiscalizó a 44 personas en el sector y que 12 no tenían su situación migratoria regularizada, por lo que fueron denunciadas ante la autoridad correspondiente.

El ingreso por el Paso Marconi está permitido, pero sujeto a requisitos. Argentina y Chile firmaron el 29 de octubre de 2002 un acuerdo complementario sobre pasos fronterizos que incluye ese sector. El artículo 6 establece que quienes pretendan utilizarlo deben comunicarlo con al menos 72 horas de anticipación a las autoridades fronterizas del país de salida y del país de ingreso.

Además de ese aviso, cada país impone sus propias exigencias. En Argentina intervienen Gendarmería Nacional, Migraciones y la Administración de Parques Nacionales, mientras que en Chile CONAF y DIFROL establecen condiciones para el acceso a zonas remotas y para determinadas expediciones de montañismo en áreas fronterizas.

La controversia también incluye el debate sobre otros cruces y sobre la demarcación pendiente en parte del área comprendida entre el monte Fitz Roy y el cerro Murallón. Mientras tanto, el gobierno de Aysén busca reforzar su presencia en la zona y los operadores de montaña de El Chaltén preparan la temporada de verano.

El tema ya había sido tratado en mayo de 2024 por representantes de Argentina y Chile en el Comité de Integración Austral, donde se habló de la necesidad de comunicar a los operadores turísticos la obligación de avisar con 72 horas de anticipación los cruces por Paso Marconi.