Las apuestas online están prohibidas para menores de 18 años, pero se instalaron como una práctica cada vez más visible entre adolescentes. La publicidad en redes y canchas, el acceso desde el celular y el uso de billeteras virtuales facilitaron su expansión en edades tempranas.
De acuerdo con datos de UNICEF Argentina, uno de cada cuatro adolescentes apostó alguna vez, con una edad de inicio cercana a los 13 años y mayor prevalencia en varones. Además, casi la mitad, un 47%, dice conocer plataformas o aplicaciones de apuestas online.
Según señala el informe, la adolescencia es una etapa especialmente sensible por la búsqueda de aprobación del grupo, la necesidad de experiencias nuevas y un control de impulsos que todavía se está desarrollando. A eso se suman otros factores, como la presión de pares, la naturalización del juego en redes sociales y el acceso inmediato desde cualquier teléfono.
Entre las señales de alerta menciona cambios bruscos de humor, ansiedad, irritabilidad, aislamiento, bajo rendimiento escolar, faltas a clases, preocupación constante por el juego y necesidad de apostar cada vez más para obtener la misma emoción o recuperar pérdidas. También señala problemas financieros, pedidos de dinero y mentiras o minimización sobre el tiempo o el dinero destinado a apostar.
Frente a esa situación, se recomienda abrir el diálogo sin insultos ni amenazas, hablar de los riesgos, establecer límites sobre dinero y dispositivos, y acompañar con actividades alternativas fuera de las pantallas. El texto también destaca el peso del ejemplo adulto y el impacto de la publicidad, los influencers y la asociación con el deporte.
Si el adolescente ya apuesta, la sugerencia es intervenir sin humillaciones, intentar entender cuánto tiempo lleva haciéndolo, con qué frecuencia y qué dinero usa, además de proteger el acceso al dinero mientras se busca orientación. En casos en que la conducta ocupa cada vez más espacio, genera conflictos o afecta vínculos y ánimo, se recomienda consultar. En el país funciona la línea 108, opción 3, de atención y orientación en adicciones.