En octubre se realizó un nuevo relevamiento de la colonia de pingüinos de Magallanes de Cabo Vírgenes, con la participación de equipos del Consejo Agrario Provincial, la Fundación Por el Mar, WCS Argentina y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral.
El censo se desarrolló por segundo año consecutivo y permitirá conocer la distribución de los nidos, además de observar cambios en la población. También servirá para evaluar posibles consecuencias de un evento oceanográfico ocurrido hace aproximadamente un año y medio, que afectó sectores de matorrales utilizados para nidificar.
Por el momento, los resultados de esta temporada siguen en análisis. De todos modos, los estudios de largo plazo indican que la colonia creció alrededor de un 30% en los últimos 25 años.
Esteban Frere, investigador de la UNPA y WCS Argentina, explicó que Cabo Vírgenes se encuentra entre las tres o cuatro colonias más importantes del país. La ubicación, próxima a la desembocadura del Estrecho de Magallanes y al océano Atlántico, favorece la disponibilidad de alimento.
La directora provincial de Áreas Protegidas del CAP, Marisol Espino, destacó que el trabajo conjunto entre instituciones permite reunir conocimientos, personal y recursos técnicos para sostener el seguimiento en el tiempo.
Los especialistas remarcaron la necesidad de proteger tanto el área terrestre como el ambiente marino. Durante la primavera y el verano, los adultos buscan alimento en el mar y regresan a la costa para alimentar a sus pichones.
Frere subrayó que el cuidado de los nidos debe complementarse con la preservación de las aguas circundantes, de las que depende la alimentación y la supervivencia de la colonia.