Un equipo científico documentó evidencias de la presencia de cazadores-recolectores en distintos sectores de Estancia Cristina, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz. El estudio reunió hallazgos de piedra, puntas de proyectil y otros restos que permiten reconstruir cómo se movían y qué actividades realizaban en esa zona.

La investigación analizó tres áreas próximas entre sí: el valle del río Catarina, el corredor del cerro Carnero y bahía Carnero, sobre el Brazo Cristina del Lago Argentino. En total, se registraron 2.195 artefactos líticos, de los cuales 1.475 fueron seleccionados para análisis tecnológico.

El mayor número de piezas apareció en el valle del río Catarina, con 1.402 objetos. En el corredor del cerro Carnero se identificaron 598 y en bahía Carnero, 195. Entre los materiales relevados hay raspadores, raederas, puntas de proyectil, núcleos de piedra, bifaces, una bola con surco perimetral y numerosas lascas.

Los autores del trabajo interpretan que el valle del río Catarina habría funcionado como un espacio de ocupaciones reiteradas, con actividades de tipo residencial. En ese sector también se hallaron tres puntas de proyectil pedunculadas con aletas y una bola de piedra, elementos vinculados con tecnologías de caza.

En Hoyada 4, cerca de la confluencia del río de los Perros con el río Catarina, se recuperaron herramientas entre 6 y 16 centímetros bajo la superficie actual. Debajo de esos materiales se obtuvo una datación de 1.820 ± 80 años radiocarbónicos antes del presente, aunque esa fecha corresponde al suelo ubicado bajo las piezas y no a los objetos en sí.

El estudio también examinó posibles rutas de acceso al área. Una de las alternativas evaluadas recorre 29 kilómetros entre la cuenca superior del río Guanaco y el valle del río Catarina, con sectores que alcanzan casi 1.500 metros sobre el nivel del mar. Los investigadores recorrieron ese trayecto a pie, aunque no encontraron materiales arqueológicos durante la caminata.

Otro sector analizado fue el corredor del cerro Carnero, un paso de unos ocho kilómetros entre el valle del río Catarina y bahía Carnero. Allí aparecieron herramientas y fragmentos de piedra, además de una cantera-taller y un reparo natural con materiales arqueológicos.

En bahía Carnero se registraron raederas y cepillos, instrumentos que podrían haber servido para trabajar madera u otros materiales. Para el equipo, ese lugar habría tenido una función distinta a la del valle y habría integrado un mismo circuito de circulación y actividades complementarias.

El trabajo también detectó dos pequeñas lascas de obsidiana negra en el valle del río Catarina y otra pieza en bahía Carnero. La posible procedencia de esa roca fue vinculada con Pampa del Asador, a unos 260 kilómetros en línea recta, aunque la confirmación requiere análisis químicos.

Los investigadores sostienen que las ocupaciones corresponden principalmente al Holoceno tardío y que los grupos pudieron haber aprovechado el área en momentos favorables del año, cuando las condiciones climáticas facilitaban la circulación. También recuperan descripciones de Hesketh Prichard, quien en 1901 dejó registros sobre la fauna del lugar.

Según los autores, la novedad del estudio es que reúne y compara sistemáticamente los hallazgos de tres sectores de Estancia Cristina, lo que amplía el conocimiento sobre la presencia humana antigua en uno de los rincones más occidentales del Parque Nacional Los Glaciares.