En el norte de la provincia del Chaco hay un territorio de más de 128.000 hectáreas que durante décadas estuvo dedicado a la actividad ganadera y forestal. Tras un extenso proceso judicial y de conservación, en 2014 se convirtió en el Parque Nacional El Impenetrable, una de las áreas protegidas más importantes del Gran Chaco argentino.

El lugar formaba parte de la estancia La Fidelidad, una propiedad rural que se extendía a ambos lados del río Bermejo, entre Chaco y Formosa. Allí se desarrollaba principalmente ganadería extensiva, aunque también hubo explotación de madera.

Los orígenes del predio se remontan a la antigua estancia La Fidelidad, que perteneció primero a Jorge Born. A comienzos de la década de 1970, la propiedad fue adquirida por los hermanos Luis y Manuel Roseo, de origen italiano, quienes hasta ese momento se dedicaban a la industria textil.

Los nuevos dueños intentaron impulsar un emprendimiento ganadero e incorporaron unas 3.000 cabezas de ganado bovino, que fueron liberadas en el campo. Sin embargo, como el establecimiento no tenía alambrados internos, muchos animales se dispersaron entre la vegetación del monte.

Con el paso de los años, la actividad productiva quedó limitada principalmente a la extracción de madera, en especial de algarrobo. La propiedad conservó grandes extensiones de bosque nativo y ambientes naturales que despertaron el interés de organizaciones dedicadas a la protección de la biodiversidad.

La historia del establecimiento cambió de manera trágica el 13 de enero de 2011, cuando Manuel Roseo y su cuñada, Nelly Bartolomé, fueron asesinados en Juan José Castelli. El crimen estuvo vinculado con un intento de apropiación de las tierras, valuadas en 250 millones de dólares.

Después del asesinato, comenzó un proceso judicial por la propiedad y la expropiación del establecimiento. En 2011, la provincia del Chaco avanzó con una legislación para proteger el territorio y destinarlo a la conservación ambiental.

Luego, el Congreso de la Nación aprobó la creación del Parque Nacional El Impenetrable el 22 de octubre de 2014, mediante la Ley 26.996. El área quedó conformada por aproximadamente 128.903 hectáreas correspondientes al sector chaqueño de la antigua estancia. La inauguración oficial se realizó el 25 de agosto de 2017, en un acto público en el paraje La Armonía.

Hoy el parque protege una muestra representativa del Chaco Seco y conserva ambientes naturales donde sobreviven animales emblemáticos de la región, como el yaguareté, el tapir, el tatú carreta, el oso hormiguero gigante y distintas especies de pecaríes.

Entre los mamíferos que habitan el área también se encuentran el puma, el aguará guazú y el oso melero. Además, conviven tres especies de pecaríes: el de collar, el labiado y el quimilero.

El yaguareté es una de las especies centrales para los proyectos de conservación en la zona. Su población en la región chaqueña es reducida y distintas organizaciones ambientales trabajan junto con autoridades nacionales y provinciales para fortalecer su presencia mediante programas de reintroducción y reproducción.