El falsario está disponible en Netflix y propone una trama de suspenso centrada en un joven que quiere dedicarse al arte, pero no tiene dinero ni espacio en ese ambiente.
La historia arranca cuando descubre que tiene una habilidad especial para copiar obras. A partir de ahí, una banda criminal lo contacta y empieza a falsificar cuadros y billetes para la mafia romana. Desde ese momento, queda envuelto en una dinámica cada vez más riesgosa.
La película está basada en hechos reales y se ambienta en la Roma de los años setenta, con calles oscuras, talleres precarios y galerías de arte usadas para lavar dinero. En ese contexto, la trama avanza con la tensión de un protagonista que entra en un juego del que no parece haber salida fácil.
Uno de los puntos destacados es que sus falsificaciones son tan precisas que ni los expertos detectan el engaño, aunque cada nuevo trabajo eleva el peligro.