La Secretaría de Estado de Ambiente de Santa Cruz advirtió sobre incumplimientos en el funcionamiento del Relleno Sanitario de Río Gallegos, ubicado en el camino a Punta Loyola, y expresó preocupación por sus posibles efectos sobre el ambiente y la actividad ganadera de la zona.
El secretario de Estado de Ambiente, Diego Procopio, señaló que el predio funciona sin una Declaración de Impacto Ambiental vigente, que habría vencido en 2025, y que el Municipio aún no presentó la Auditoría Ambiental de Cumplimiento requerida para regularizar la situación.
Procopio indicó que, durante inspecciones realizadas en el lugar, se detectaron problemas vinculados con la disponibilidad de maquinaria para el tratamiento y disposición de residuos, una dotación reducida de personal, la falta de una balanza para controlar ingresos y deficiencias en el sector destinado a residuos peligrosos. También planteó dudas sobre la correcta colocación de la geomembrana que debe impermeabilizar las celdas.
Desde el organismo provincial informaron que se realizaron cuatro inspecciones en el predio el 17 de diciembre de 2025, el 5 de marzo, el 7 de abril y el 16 de octubre de 2026. En esas oportunidades se labraron actas y se hicieron requerimientos a la Municipalidad de Río Gallegos y a la empresa operadora, Nueva Santa Cruz.
Entre la documentación solicitada figuran la Auditoría Ambiental de Cumplimiento, la actualización de la Declaración de Impacto Ambiental, informes sobre la capacidad de las celdas, los sistemas de impermeabilización, el manejo de lixiviados y biogás, la maquinaria disponible y el contrato vigente entre el Municipio y la empresa.
Además, el organismo sostuvo que esos pedidos todavía no fueron cumplidos en su totalidad y que las actuaciones de fiscalización siguen en curso.
La preocupación también alcanzó a establecimientos rurales cercanos. Javier Álvarez Bento, administrador de la estancia Punta Loyola, denunció la presencia de residuos plásticos dispersos en los campos y advirtió sobre las consecuencias para la producción ganadera.
El productor afirmó que los plásticos se fragmentan y pueden incorporarse a la vegetación consumida por los animales, con riesgos para su alimentación y salud. También señaló la pérdida de superficie aprovechable para la actividad rural.
En paralelo, la Secretaría de Estado de Ambiente y Fiscalía de Estado impulsaron actuaciones ante el Juzgado Provincial de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería N.º 2 por la situación del vaciadero municipal ubicado sobre la calle José Ingenieros. Productores rurales afectados presentaron además una acción de amparo, con una audiencia prevista para este miércoles.
Mientras el nuevo relleno debía reemplazar al antiguo vaciadero, ambos espacios continúan en uso y la discusión por la gestión de los residuos de Río Gallegos sigue abierta.