Franco Colapinto llegó al circuito del Gran Premio de México de Fórmula 1 con una camiseta que combinó los colores de Argentina y del país anfitrión.

La prenda tenía un diseño dividido en dos mitades, con referencias a las camisetas de ambas selecciones de fútbol, y le dio un detalle distintivo a su arribo.

La elección funcionó como un guiño al público mexicano y, al mismo tiempo, mantuvo presentes los colores argentinos durante su paso por el circuito.