Palermo Aike forma parte, históricamente, de los paseos y encuentros al aire libre de muchas familias de Río Gallegos. Hoy, la atención está puesta en la búsqueda de José y Leo, los hermanos desaparecidos el domingo 25 de octubre en el sector de La Toma. Este miércoles 28, el jefe de la Policía de Santa Cruz, Diego Agüero, informó que los rastrillajes continuaban y que se incorporaría más personal especializado en buceo.

En ese contexto, los antecedentes periodísticos aportan información sobre un río cuyas condiciones pueden resultar difíciles de advertir desde la costa. Las crónicas registran episodios en distintos sectores y también las explicaciones de quienes participaron en los operativos de rescate.

Uno de los hechos más recordados ocurrió el 11 de noviembre de 2012, en Los Canillitas, en la zona de Palermo Aike. Tres chicas fueron arrastradas por el agua. Un vecino logró auxiliar a una de ellas; las otras dos, Liria Godoy y Zaira Maldonado, desaparecieron y fueron encontradas sin vida días después.

En noviembre de aquel año, los responsables de la búsqueda describieron en una entrevista a Canal 2 Rio Gallegos las variaciones del río por efecto de las mareas y las dificultades que encontraban los buzos. Participaban fuerzas de seguridad, organismos de emergencia y colaboradores civiles.

El entonces titular de la División Bomberos, Salomón Alewi, explicó que la presión de la marea modificaba el caudal y la velocidad del agua. La crónica sobre el segundo hallazgo también recogió una dificultad del trabajo bajo la superficie: la poca visibilidad había obligado a localizar a ambas víctimas mediante el contacto.

Poco más de dos meses después, el 20 de enero de 2013, otro episodio terminó con la muerte de un hombre de 28 años en Palermo Aike. Según la información recogida por este medio, había caído en un pozo del río y fue arrastrado por la corriente. Un policía consiguió sacarlo del agua y un médico intentó reanimarlo, sin éxito.

El archivo registra además un caso ocurrido el 2 de noviembre de 2019 en la ría urbana de Río Gallegos. Un hombre que había ingresado a nadar con traje de neopreno fue buscado durante varias horas y encontrado sin vida esa tarde. El episodio correspondió a la costanera de la ciudad.

La ubicación de cada hecho importa. Los Canillitas, La Toma y la ría urbana son sectores diferentes pero forman parte del mismo lecho de agua. Estos registros tampoco constituyen una estadística completa de los accidentes del río: documentan episodios concretos, con circunstancias propias e independientes una de la otra.

En el operativo actual, la subsecretaria de Protección Civil, Sandra Gordillo, volvió a destacar la importancia de la prevención. En declaraciones difundidas el 26 de octubre por el Gobierno provincial, señaló que el organismo realiza recorridas para colocar y renovar cartelería junto a los espejos de agua, e instó a la comunidad a respetar la señalización.

La información clara sobre los riesgos y una señalización visible forman parte de una tarea preventiva que involucra a las autoridades y a la comunidad. Que estos espacios sean elegidos para los encuentros familiares refuerza la necesidad de sostener esas acciones en el tiempo.

Cada búsqueda tiene sus propias condiciones. Los hechos de otros años no permiten fijar plazos ni anticipar resultados del operativo que se desarrolla hoy. Mientras los equipos continúan trabajando, el acompañamiento a la familia de José y Leo requiere prudencia, contención y respeto por la espera que atraviesan, ante una comunidad unida que siempre espera un milagro.