Franco Colapinto aprovechó dos días libres antes del Gran Premio de México y pasó parte de su descanso en las playas de Los Cabos, donde compartió un paseo en yate con personas de su entorno en la Fórmula 1.
Entre quienes lo acompañaron estuvieron sus representantes, María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, además de Lucas Benamo, su entrenador, y Miguel Presencia, el fisioterapeuta que trabaja con él durante la temporada. En las redes sociales de Catarineu y Campbell-Walter aparecieron imágenes del paseo.
La pausa no fue solo de descanso. Benamo publicó un video en el que se ve a ambos corriendo en una cinta, como parte de la preparación para una carrera que exigirá mucho físicamente.
El argentino llega a México después de una racha adversa: en las últimas cinco fechas sufrió cuatro abandonos y el más reciente fue en Austin, donde debió dejar la competencia en la vuelta 37 tras un incidente con Arvid Lindblad. Después de esa carrera, reconoció su frustración por no poder terminar y señaló que el auto mostró avances pese a largar desde el fondo de la parrilla.
“Hay que cortar esta racha, está siendo duro”, admitió el piloto de Pilar, que ahora buscará cambiar la historia en el circuito Hermanos Rodríguez.
El fin de semana tendrá una complicación extra: Colapinto se perderá la primera práctica libre del viernes porque Alpine le dará su auto al italiano Gabriele Mini, integrante de la academia de jóvenes pilotos del equipo. Recién volverá a pista en la segunda sesión, con menos tiempo de trabajo que su compañero Pierre Gasly.
A eso se suma la altura de Ciudad de México, ya que el circuito está ubicado a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, una condición que complica el funcionamiento de los motores y modifica el comportamiento aerodinámico de los autos.