La final de la Copa Fortaleza Guaraní, disputada este fin de semana en las instalaciones deportivas de la Secretaría Nacional de Discapacidad, terminó con incidentes entre los jugadores de Rampla Juniors de Uruguay y Los Teros de Córdoba.

El partido finalizó 1-1 y el campeón se definió desde el punto penal. Tras el fallo de un futbolista de Rampla Juniors, los jugadores argentinos empezaron a festejar cerca del arco y se produjo un cruce que derivó en una pelea generalizada.

Hubo empujones, golpes de puño, corridas y agresiones con muletas, en un desenlace que opacó la consagración del conjunto cordobés.

Después de lo ocurrido, Los Teros difundieron un comunicado en el que repudiaron los hechos de violencia y remarcaron que se trató de un episodio aislado.

En ese texto, afirmaron que nunca habían vivido una situación similar en sus más de 15 años de competencia y llamaron a que prevalezcan el buen juego y la camaradería.