Los principales bancos de Estados Unidos comenzaron a restringir o bloquear el acceso de agentes de inteligencia artificial que operan dentro de cuentas de clientes, en medio de una preocupación creciente por el uso de usuario y contraseña por parte de asistentes automatizados.
Entre las entidades que aplican estas medidas aparecen Morgan Stanley, JPMorgan, Bank of America y Citi. El problema, de acuerdo con lo expuesto por un ejecutivo bancario, es que no siempre pueden distinguir si un agente fue autorizado por el cliente o si actuó por su cuenta.
La vía de entrada no fue un ataque tradicional. El cliente entrega sus credenciales al asistente de IA para revisar movimientos, pagar una cuenta o buscar mejor rendimiento, y el agente ingresa como si fuera el titular. Incluso hubo casos en los que estos sistemas llamaron a centros de atención, según el material aportado.
JPMorgan ya fijó postura sobre la responsabilidad. Jamie Dimon sostuvo que el cliente que autoriza a un agente a usar sus datos asume esa responsabilidad y advirtió: “No querés agentes deshonestos”. Un vocero del banco agregó que los clientes no deben compartir contraseñas con ninguna persona ni con ninguna cosa.
En paralelo, el texto menciona que los bancos vienen ensayando respuestas ante posibles ataques de gran escala y que la discusión ya incluye cómo proteger cuentas, calmar clientes y seguir operando si se concreta un incidente mayor.
También aparece una divergencia de criterios: David Sacks cuestionó que se mezcle el uso autorizado de agentes con ciberataques y planteó que los bancos deberían ofrecer accesos que el cliente pueda limitar y revocar.
El informe agrega que, por ahora, las entidades sostienen que no detectaron actividad deshonesta ni fondos de clientes afectados, aunque persiste la incógnita sobre el alcance real del fenómeno.