Federico, un pitbull que había sido dejado en las instalaciones de Control Animal luego de que su familia no pudiera seguir teniéndolo, fue incorporado a la Policía Federal Argentina tras un proceso de recuperación y socialización impulsado por la Municipalidad de Río Gallegos.
En la actividad participaron la secretaria de Desarrollo Comunitario, María Grasso; el jefe de Gabinete, Diego Robles; integrantes de la delegación local de la fuerza y colaboradores voluntarios del área de Bienestar Animal del Municipio.
Grasso recordó que el perro fue dejado atado en Control Animal y destacó el trabajo realizado para acompañarlo y prepararlo para una nueva etapa. También indicó que el proceso contó con el acompañamiento de un adiestrador y de personas voluntarias que colaboraron en la socialización, los paseos diarios y la modificación de hábitos.
Por su parte, el adiestrador Víctor Cabrera explicó que la tarea demandó seis meses y que el objetivo inicial fue trabajar las conductas reactivas que presentaba el animal. Señaló además que las tareas se realizaron de lunes a viernes y que los sábados distintos voluntarios se ocupaban de pasearlo.
Cabrera también indicó que la incorporación a la Policía Federal requirió gestiones y autorizaciones de la propia fuerza ante las autoridades nacionales. Una vez completados esos trámites, se trabajó de manera conjunta para que la adaptación de Federico a su nuevo entorno y a sus compañeros fuera progresiva.
La entrega también dejó un mensaje sobre la tenencia responsable y la necesidad de atender a las características y la historia de cada animal. Grasso y Cabrera remarcaron la importancia de evitar prejuicios basados exclusivamente en la raza y de comprender las necesidades de una mascota antes de incorporarla a un hogar.
La Municipalidad de Río Gallegos valoró el trabajo articulado entre el área de Bienestar Animal, los profesionales y los voluntarios, en una experiencia que derivó en una nueva oportunidad para Federico.