La muerte de un niño de 10 años por una infección causada por la ameba Naegleria fowleri generó preocupación en Catamarca y abrió una investigación para determinar si el contagio ocurrió en las termas de Fiambalá.

El caso derivó en un cierre preventivo del complejo termal, dispuesto para permitir que el Ministerio de Salud de Catamarca realice estudios y análisis del agua. Por ahora, las autoridades aclararon que no está confirmado que el contagio se haya producido en esas instalaciones.

La infección que provocó la muerte del niño fue meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una enfermedad poco frecuente pero de alta gravedad. La ameba habita principalmente en aguas dulces cálidas y puede encontrarse en lagos, ríos, piscinas mal cloradas y sistemas de agua contaminados.

El contagio ocurre cuando agua contaminada ingresa por la nariz y la ameba alcanza el cerebro. No se transmite por beber agua contaminada ni de persona a persona. Entre los síntomas iniciales se mencionan fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, y el período de incubación informado va de tres a catorce días.

Ante una posible exposición a agua dulce cálida y la aparición de esos síntomas, los especialistas recomiendan atención médica inmediata. El tratamiento requiere urgencia y suele combinar distintos medicamentos, aunque la enfermedad presenta una elevada mortalidad.