Alejandro Capelli, guía de turismo y fotógrafo de naturaleza de El Calafate, completó una travesía por los cuatro puntos extremos cardinales de Argentina, un proyecto que comenzó en 2024 y concluyó en septiembre de este año con una expedición al Campo de Hielo Patagónico Sur.

La iniciativa, llamada Puntos Extremos Cardinales de Argentina, surgió a partir de una inquietud geográfica y del interés por explorar territorios remotos, documentar los recorridos y verificar si existían antecedentes de una experiencia similar.

Capelli contó que la idea nació mientras daba clases de geografía en el CES, el Terciario de Turismo de El Calafate. A partir de mapas, imágenes satelitales y consultas en internet, comenzó a estudiar la ubicación de cada punto y las posibilidades reales de acceder a ellos.

El recorrido empezó en julio de 2024 en Bernardo de Irigoyen, Misiones, extremo oriental del país. En esa etapa viajó junto a su hija Lucía y recorrió la zona para identificar mojones e hitos fronterizos.

La segunda etapa fue en julio de 2025, cuando llegó al extremo norte desde El Angosto, tras una caminata de aproximadamente 20 kilómetros. En marzo de 2026, en tanto, alcanzó el extremo sur en Cabo San Pío, en la península Mitre, Tierra del Fuego, en una travesía de unos 40 kilómetros de ida y vuelta junto al guía Esteban Daniels.

La última etapa correspondió al extremo oeste, en el Campo de Hielo Patagónico Sur, cerca de El Calafate. Para esa expedición, Capelli contó con apoyo logístico de Estancia Cristina para el traslado lacustre hacia un sector cercano al glaciar Upsala. Integraron el equipo el guía de montaña Juan Saldívar y Emanuel Villalba.

Según relató, el tramo se desarrolló entre el glaciar Upsala y Bahía Onelli, en un área remota y compleja de acceder. Parte de ese territorio figura como inexplorado y registra antecedentes de exploraciones de la década de 1960.

Capelli ahora busca presentar ante el Instituto Geográfico Nacional la información y las evidencias del recorrido, con fotografías y registros que permitan evaluar formalmente la travesía y determinar si existen antecedentes documentados de una experiencia similar.

También aclaró que no dejaron objetos, banderas ni marcas en los puntos alcanzados, por lo que el registro fotográfico y la documentación son las principales pruebas de su paso por cada lugar.

Con las cuatro etapas completadas, el calafateño espera que el recorrido quede formalmente registrado y certificado.