La posible reactivación de la Base Naval Integrada en Ushuaia volvió a poner en agenda el debate político y económico en Tierra del Fuego. El proyecto había sido anunciado por Javier Milei en cadena nacional, pero ya contaba con antecedentes de gestiones anteriores y con una piedra fundamental colocada en marzo de 2022 durante el gobierno de Alberto Fernández.

El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, sostuvo que la obra puede impulsar la matriz productiva de la ciudad, aunque también cuestionó al presidente por su discurso sobre Malvinas. Por su parte, el radical Federico Sciurano, exintendente de la capital fueguina, afirmó que desde hace décadas se plantea la necesidad de avanzar no sólo con la base sino también con un Polo Logístico Antártico.

La discusión se da en un contexto de caída del empleo en la isla. Vuoto mencionó que en los últimos dos años se perdieron diez mil puestos de trabajo y señaló que la desocupación en Ushuaia-Río Grande llegó al 8,1% en el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con datos del INDEC. También vinculó la obra con la generación de empleo y consumo en la ciudad.

Después del anuncio presidencial, visitaron el predio el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti, quienes se reunieron con el gobernador Gustavo Melella. El mandatario provincial acompañó la reactivación del proyecto, aunque aclaró que Tierra del Fuego no aportará financiamiento. Desde el lugar, Sciurano describió que se observan una platea, movimientos de tierra y el esqueleto de un galpón, pero sin personal trabajando.

El impacto de la obra también fue puesto en relación con la actividad turística. El presidente del Infuetur, Dante “Willy” Querciali, sostuvo que la construcción no tendría efecto directo en esta etapa, aunque consideró que la inversión podría generar desarrollo económico y convivencia con el sector turístico. Ushuaia ya registra una temporada con 590 recaladas confirmadas para 2026/27, más de un centenar por encima de la anterior.

En paralelo, el proyecto generó reparos por la presencia de militares de Estados Unidos en la ciudad y por el rol que tendría la base en términos estratégicos. Vuoto advirtió que la infraestructura debe estar “manejada por argentinos y para los argentinos”, mientras que Sciurano remarcó la importancia de fortalecer la posición de Ushuaia como puerta de ingreso a la Antártida.

Los costos estimados de la obra se ubican entre 400 y 500 millones de dólares. Según lo informado, el proyecto recibió un incremento de fondos de 217.000 millones de pesos para el Ministerio de Defensa, mientras que desde 2022 hasta el 31 de diciembre de 2023 se habría concretado apenas el 9,13% de la obra.