En las últimas 48 horas, el norte de la provincia de Alicante y el sur de Valencia atravesaron un episodio de lluvias torrenciales asociado a la DANA Adam, que obligó a confinar a más de 850.000 personas en 150 municipios.
Además, cientos de vecinos debieron ser rescatados desde los techos de sus viviendas y unas 2.000 personas fueron evacuadas. En algunas zonas se registraron más de 700 milímetros de precipitación en solo dos días.
Las riadas que desembocaron en el mar arrasaron varias playas y dejaron autopistas y accesos a la costa valenciana cortados. Por la magnitud de los daños, se solicitará la declaración de zona catastrófica en las regiones afectadas.
El impacto también alcanzó a las Islas Baleares, especialmente Ibiza y Formentera, donde se registraron destrozos de consideración. El fenómeno fue atribuido a una suba inusual de la temperatura del mar, que al chocar con masas de aire frío favorece este tipo de lluvias intensas.
En el análisis del episodio se remarcó que estos eventos se vuelven cada vez más extremos y difíciles de encontrar en los registros de al menos el último siglo. También se recordó que esta es la primera DANA del otoño, identificada con el nombre Adam.