La suba de alquileres, expensas y servicios vuelve cada vez más difícil sostener una vivienda en Argentina, especialmente para quienes alquilan. Un estudio citado en la nota señala que el 49% de los inquilinos tiene dificultades frecuentes para afrontar los costos habitacionales, frente al 31% de los propietarios.

Además, el 68% de los inquilinos teme que un imprevisto afecte su permanencia en la vivienda, contra el 51% de quienes tienen casa propia. En ese grupo, el 54% dijo estar insatisfecho con su situación habitacional.

El impacto de los gastos también se refleja en el consumo de energía: el 60% de los inquilinos afirmó que las tarifas afectan negativamente la posibilidad de sostener su vivienda. A nivel general, el 19% de las personas en Argentina limitó el uso de calefacción o refrigeración, casi el triple del promedio global, que llegó al 7%.

Luján García, de la inmobiliaria Grupo MegaTop, sostuvo que el problema no se limita al precio publicado del alquiler. «La inflación en el alquiler es solo una cara de la moneda», dijo, y advirtió que los servicios y las expensas también pesan en el presupuesto mensual. Según explicó, en muchos casos las expensas representan entre el 25% y el 30% del costo total de habitar una propiedad.

La búsqueda de vivienda también cambió el mapa de la demanda. García describió el caso de una pareja que pagaba $800.000 de alquiler más $200.000 de expensas por un departamento de dos ambientes en Belgrano y que decidió buscar opciones más económicas en barrios como Almagro o Monte Castro.

La misma lógica alcanza a familias que viven en Palermo, Núñez o Villa Urquiza y enfrentan renovaciones de alquiler por $1.100.000, más expensas de $250.000. En esos casos, la alternativa de mudarse a zonas como Villa Crespo, Barracas o Liniers aparece como una forma de reducir el gasto mensual.

García señaló que esta dinámica está reconfigurando el mercado inmobiliario, con mayor dificultad para colocar propiedades en zonas de precios altos y más consultas en barrios con valores de alquiler y expensas más razonables. También indicó que los interesados prestan más atención al costo total, a los servicios incluidos y a las condiciones de ingreso, como garantías de fianza o seguros de caución.

El problema de la vivienda no se limita a la cuenta del mes. El informe de Hábitat para la Humanidad menciona que el 57% de las personas en Argentina considera que los costos habitacionales dificultan pensar en formar una familia, mientras que el 84% cree que el aumento de esos gastos perjudica el acceso a la casa propia.

La organización también advierte sobre las barreras para acceder al alquiler formal, como las garantías, los ingresos comprobables y los costos iniciales. Frente a eso, impulsa alternativas de alquiler social y el desarrollo de una inmobiliaria social para vincular a inquilinos en situación de informalidad con propietarios de viviendas ociosas.

Por último, el relevamiento citado señala que solo el 20% de las personas consultadas considera que las políticas habitacionales abordan eficazmente los problemas de vivienda, mientras que el 75% vería con buenos ojos una mayor oferta de vivienda asequible o social en su comunidad.